<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Hector Iaconis &#8211; Crónicas Nuevejulienses</title>
	<atom:link href="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/author/hector/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Fri, 04 Jul 2025 19:36:50 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-AR</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.1</generator>

<image>
	<url>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>Hector Iaconis &#8211; Crónicas Nuevejulienses</title>
	<link>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Música de ayer con perfume nuevejuliense</title>
		<link>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2025/07/08/musica-de-ayer-con-perfume-nuevejuliense/</link>
					<comments>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2025/07/08/musica-de-ayer-con-perfume-nuevejuliense/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Hector Iaconis]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 08 Jul 2025 19:03:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/?p=141756</guid>

					<description><![CDATA[Por Héctor José Iaconis. Hace unos veinte años atrás, o quizá algún lustro más, en una librería de lance porteña de la calle Talcahuano, en esas mesas de saldos en que suelen poner aquellos libros, revistas o impresos que suelen ser menospreciados por el librero pero estimados por los lectores que cazan tesoros bibliográficos a [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Por Héctor José Iaconis.<br />
Hace unos veinte años atrás, o quizá algún lustro más, en una librería de lance porteña de la calle Talcahuano, en esas mesas de saldos en que suelen poner aquellos libros, revistas o impresos que suelen ser menospreciados por el librero pero estimados por los lectores que cazan tesoros bibliográficos a un precio módico, había una partitura impresa de “Vértigo”, un vals compuesto por el profesor Enrique T. Luppo. Poseía una dedicatoria con cuidada caligrafía en letra cursiva, fechada en la ciudad de 9 de Julio.<br />
En esos años, si existían, aún no estaban extendidos los teléfonos móviles con cámara fotográfica incorporada, hoy tan importantes a la hora de pretender capturar una imagen instantánea. Por consiguiente, sin la posibilidad de adquirirla, tampoco me fue posible fotografiarla. Con el correr de los años, al toparme con el nombre de los hermanos Luppo, en otros contextos de investigación histórica, intenté dar con esa partitura. Pude advertir que, aun cuando otras piezas musicales de Luppo son asequibles, ese vals ya olvidado no es fácil de hallar.<br />
El profesor Enrique T. Luppo publicó algunas piezas de tangos, valses y una marcha patriótica, compuestos mientras residía en 9 de Julio.</p>
<figure id="attachment_184078" class="wp-caption alignnone" aria-describedby="caption-attachment-184078"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-large wp-image-184078" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/enrique-t.-luppo-1024x531.jpg" sizes="(max-width: 696px) 100vw, 696px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/enrique-t.-luppo-1024x531.jpg 1024w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/enrique-t.-luppo-300x155.jpg 300w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/enrique-t.-luppo-768x398.jpg 768w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/enrique-t.-luppo-150x78.jpg 150w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/enrique-t.-luppo-696x361.jpg 696w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/enrique-t.-luppo-1068x553.jpg 1068w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/enrique-t.-luppo.jpg 1297w" alt="" width="696" height="361" /><figcaption id="caption-attachment-184078" class="wp-caption-text">El profesor Enrique T. Luppo junto a sus alumnos del Conservatorio Musical «Santa Cecilia» de 9 de Julio, fotografiados en el estudio de Rafael Adobato, el 7 de enero de 1915. Entre las alumnas se encuentran: Chela Orbea, Dora Ormaechea, María Ventura Orbea, Haydée Rosario Adobato, Esther Schiaffino, Aida Laura Magni y Amelia Benedetti.</figcaption></figure>
<div class="mceTemp"><strong>DOS HERMANOS, UNA HISTORIA</strong></div>
<p>Enrique T. Luppo fue una figura reconocida en 9 de Julio, como educador musical tanto como ejecutante.<br />
Nacido en Saladillo, el 2 de diciembre de 1884, en el hogar de dos inmigrantes, Enrique (de profesión confitero) y Camila Rotta, era el mayor de al menos cuatro hermanos. En la primera década del siglo XX ya se encontraba radicado en 9 de Julio, donde se dedicó principalmente a la enseñanza de la música. Aquí dirigió durante varios años, el Conservatorio Musical  «Santa Cecilia»(1).<br />
Cuando, a partir de 1912, el Teatro Rossini comenzó a brindar funciones de cine mudo de manera estable, desde uno de los palcos bajos, las proyecciones del también llamado «biógrafo», eran animadas con la ejecución de piezas breves en piano y violín por Enrique Luppo y su hermano Oreste quien con el tiempo se convirtió en el director de la afamada orquesta de la tienda Harrods de Buenos Aires.</p>
<p><strong>“VERTIGO”</strong></p>
<p>Precisamente, el vals “Vértigo”, fue publicado en 1910 por la prestigiosa firma editorial “Breyer Hermanos”, considerada entonces el principal sello editor de música en la Argentina(2).<br />
La prensa local de la época recibió con beneplácito la edición de esta obra. El entonces periódico <strong>EL 9 DE JULIO</strong> anunciaba en agosto de 1910 que, la partitura de “Vértigo” ya se encontraba en venta en la ciudad, en los bazares de Ghiozzi, Pedro Eppherre y “El Siglo” de Eliseo Varías y José Creixell.</p>
<p><em>Don E.T. Luppo –afirmaba la crónica periodística-, el profesor de música al que justicieramente se le reconocen conocimientos artísticos indiscutibles, manifestado vigorosamente en las audiciones musicales que proporciona a nuestra sociedad, es autor de un vals caprichoso, que ha bautizado con el nombre de ‘Vertigo’… Las apreciaciones hechas por personas autorizadas son elogiosas para este trabajo del señor Luppo”.</em><br />
<em>En nuestra ciudad es numeroso el elemento iniciado en el arte musical y sabemos también que no son pocos los que podrán gustas de la producción del profesor Luppo, otorgándose el mérito que ella tiene”, añadía el mismo artículo(3).</em></p>
<p>En eso días, Alfredo Pastorino, quien había ejercido el periodismo en 9 de Julio, escribía desde Buenos Aires donde se encontraba radicado, acerca de la presentación de “Vértigo” en la metrópoli y la repercusión que la misma tuvo:</p>
<p><em>He querido abrir este puñado de noticias de Arte con un merecido elogio al amigo querido y distinguido músico Enrique T. Luppo, alma de artista que va ensanchando cada día el hermoso horizonte de una, para él, próxima retahíla de triunfos. Así lo pensaba yo, y quizá participaban de mi conocimiento los numerosos amigos y transeúntes que en la casa de música de Bellucci, situada en la aristocrática Florida, oían al maestro Pilangrelé y violinista Steiner ejecutar el hermoso el vals caprichoso ‘Vértigo’ editado por Breyer Hnos. y composición del profesor Enrique T. Luppo. No, caben en este caso, adjetivos afectuosos. La verdad, límpida, pura, brota de un pensamiento sincero, desligado de todo objetivo amistoso, de toda parcialidad de entretelones, diré à base de bombo, Luppo es un artista, y como tal, se ha revelado en su nueva producción, abarcando horizontes más amplios que ya revelara en sus anteriores compo- siciones, pero que apenas rozó, diré, delicadamente dado su carácter eminentemente modesto a través de su nerviosidad. ‘Vértigo’ es una estafeta victoriosa que anuncia triunfos.</em><br />
<em>Hay en él, música de sobra, intuición melódica tal que basta una de esas notas para formular juicios favorables. La estructura de la pieza, sana, llena de una verbosidad, que del sentimiento latino pasa rápidamente à la voluptuosidad teutónica; sus pianos y forte magistralmente designados; sus matices homogéneos y sus pausas sugestivas, hacen de la composición un trabajo inspirado. Luppo ha conseguido dar a la música de su vals toda la exuberante psicología del título. Cálidas, casi, y vibrantes, se suceden las notas como en un torbellino de ardoroso desvarío femenino; y ya pintan las dulzuras de un abandono, como trazan impresiones de locura fugitiva, notas huyentes, que se deslizan, cual armonías materializadas, por entre enjambres de detalles musicales minuciosos. El oyente participa de esas fugas, de esos lánguido, de esos afrettato con visible emoción, y prueba un sentimiento de dulzura inefable al concluir, la pieza, cuya sonoridad vertiginosa aun vibra en su tímpanos como ritmo incesante de una manía extraña que poco a poco fenece, como se apagan en nuestras almas las violentas voces de la soberana fisiología.</em><br />
<em>Esta pieza ha merecido los elogios de cuantos la oyeron y es que para el joven maestro, señala un merecido triunfo.</em> (4)</p>
<p><strong>OTRAS COMPOSICIONES</strong></p>
<p>Viviendo en 9 de Julio, Enrique T. Luppo, asimismo, compuso el tango para piano “Los Patos”, también editado por Breyer Hermanos (n° 3689), que dedicó al Club Hípico de 9 de Julio. En 1911 publicó otra partitura para piano que tituló “Lanceros 9 de Julio”.<br />
Un año más tarde, en el “Album Musical de Mundo Argentino” apareció su tango de salón “Niní”(5).</p>
<figure id="attachment_184079" class="wp-caption alignnone" aria-describedby="caption-attachment-184079"><img decoding="async" class="wp-image-184079 size-full" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/partitura.jpg" sizes="(max-width: 818px) 100vw, 818px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/partitura.jpg 818w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/partitura-300x235.jpg 300w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/partitura-768x601.jpg 768w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/partitura-150x117.jpg 150w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/partitura-696x545.jpg 696w" alt="" width="818" height="640" /><figcaption id="caption-attachment-184079" class="wp-caption-text">Partitura del tango «Niní» del profesor Luppo, publicado por «Mundo Argentino».</figcaption></figure>
<p>No conocemos grabaciones fonográficas o discográficas realizadas de las obras del profesor Luppo escritas durante su estancia en 9 de Julio. Sabemos, empero, que su prestigio había trascendido las fronteras de esta comunidad cuando decidió, en 1925, alejarse de esta para afincarse en la gran ciudad.</p>
<figure id="attachment_184080" class="wp-caption alignnone" aria-describedby="caption-attachment-184080"><img decoding="async" class="size-full wp-image-184080" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Caras_y_Caretas_Buenos_Aires_1925-02-14_N_1376_0129.jpg" sizes="(max-width: 860px) 100vw, 860px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Caras_y_Caretas_Buenos_Aires_1925-02-14_N_1376_0129.jpg 860w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Caras_y_Caretas_Buenos_Aires_1925-02-14_N_1376_0129-300x162.jpg 300w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Caras_y_Caretas_Buenos_Aires_1925-02-14_N_1376_0129-768x414.jpg 768w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Caras_y_Caretas_Buenos_Aires_1925-02-14_N_1376_0129-150x81.jpg 150w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Caras_y_Caretas_Buenos_Aires_1925-02-14_N_1376_0129-696x376.jpg 696w" alt="" width="860" height="464" /><figcaption id="caption-attachment-184080" class="wp-caption-text">Retrato grupal tomado en el estudio fotográfico y publicado en la revista «Caras y Caretas» de Buenos Aires en 1925.</figcaption></figure>
<p>Aun cuando habían transcurrido muchos años de su alejamiento de 9 de Julio, el profesor Luppo mantuvo siempre vivo su afecto hacia esta sociedad que, en su momento, le había acogido como un hijo adoptivo. Mantuvo contacto con sus amigos nuevejulienses y en algunas ocasiones participó, tal vez a través del Círculo “Los del 9” de algunas iniciativas vinculadas con esta ciudad(6).</p>
<p><strong>NOTAS</strong></p>
<p>(1) Véase Revista «Fray Mocho», año IV, n° 145 Buenos Aires, 5 de febrero de 1915 y «La historia en imágenes» en Diario <strong>EL 9 DE JULIO</strong>, 25 de agosto de 2017.<br />
(2) Cfr. D. W. Krummel-Stanley Sadie, <em>The New Grove Handbook in Music. Music printing and publishing</em>, New York, The Macmillan Press, 1990, pág. 187 y Vicente Gesualdo, <em>Historia de la Música en la Argentina</em>, Buenos Aires, Editorial Beta S.R.L., 1961, tomo III, pág. 745s.<br />
(3) <strong>EL 9 DE JULIO</strong>, año II, n° 136, 9 de Julio, 31 de agosto de 1910.<br />
(4) Ibidem, n° 141, 17 de septiembre de 1910.<br />
(5) Revista “Mundo Argentino”, año II, n° 54, Buenos Aires, 17 de enero de 1912.<br />
(6) Cfr. «El sueño de una estatua ecuestre de San Martín en 9 de Julio» en Diario <strong>EL 9 DE JULIO</strong>, 10 de agosto de 2023.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2025/07/08/musica-de-ayer-con-perfume-nuevejuliense/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El peculiar ensayo de una corrida de toros</title>
		<link>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2025/07/04/el-peculiar-ensayo-de-una-corrida-de-toros/</link>
					<comments>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2025/07/04/el-peculiar-ensayo-de-una-corrida-de-toros/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Hector Iaconis]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 04 Jul 2025 19:25:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historias de vida]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/?p=141759</guid>

					<description><![CDATA[Profesores y alumnos del Colegio Marianista «San Agustín» de 9 de Julio, unidos en una simpática hazaña Hace cinco o seis décadas atrás no era del todo frecuente, como hoy lo es, poder captar un registro fotográfico de los hechos cotidianos. Menos aún lo era de aquellos acontecimientos infrecuentes o de situaciones fortuitas acaecidas en [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2><em>Profesores y alumnos del Colegio Marianista «San Agustín» de 9 de Julio, unidos en una simpática hazaña</em></h2>
<p>Hace cinco o seis décadas atrás no era del todo frecuente, como hoy lo es, poder captar un registro fotográfico de los hechos cotidianos. Menos aún lo era de aquellos acontecimientos infrecuentes o de situaciones fortuitas acaecidas en escenarios particularmente insólitos.<br />
Para tomar una fotografía instantánea era menester contar con una cámara que, no siempre, estaba al alcance de quienes protagonizaban el episodio. Quizá por ello no se conserven imágenes del singular suceso que narraremos. No obstante, por fortuna, sus protagonistas han podido brindar sus testimonios, permitiendo trazar esta semblanza que publicaremos a partir de hoy. De otra manera, no tendríamos noticias de la asombrosa corrida de toros que fue ensayada por dos religiosos marianistas, profesores del Colegio “San Agustín”, Fernando Bringas Trueba y Enrique Barbudo y de la que fueron testigos directos dos alumnos, Juan Carlos Vieta y Sergio Corral.<br />
En efecto, hacia 1969, un grupo de alumnos del Colegio, encabezados por Juan Carlos Vieta, les comentaron a sus profesores que deseaban hallar la forma de recaudar fondos para el viaje que pensaban hacer a fin de curso. Ante ello, Barbudo y Bringas, les propusieron organizar una corrida de toros, ofreciéndose ellos mismos para oficiar como toreros.<br />
Lanzada la idea, con el ímpetu juvenil que ambos religiosos tenían y el entusiasmo de los alumnos, decidieron realizar primero un ensayo, antes de acometer el lance de manera definitiva. Si bien el azaroso envite se vio frustrado, este hecho quedó grabado a fuego en la memoria de aquellos alumnos y, desde luego, también en la de sus profesores.<br />
Corresponde, acaso, aclarar que con esta semblanza se desea evocar un hecho a la luz de la historia, observándolo con el prisma de su tiempo, de su contexto histórico y enfatizando en su singularidad y en las mociones que lo determinaron. En absoluto se desea hacer una apología de la práctica de la tauromaquia o de cualquiera otra forma de maltrato o abuso animal, manifestaciones estas que han sido siempre severamente reprobadas desde las páginas de <strong>EL 9 DE JULIO</strong>.</p>
<figure id="attachment_184581" class="wp-caption alignnone" aria-describedby="caption-attachment-184581"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-184581 size-full" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros3.jpg" sizes="auto, (max-width: 920px) 100vw, 920px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros3.jpg 920w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros3-300x207.jpg 300w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros3-768x531.jpg 768w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros3-608x420.jpg 608w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros3-150x104.jpg 150w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros3-218x150.jpg 218w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros3-696x481.jpg 696w" alt="" width="920" height="636" /><figcaption id="caption-attachment-184581" class="wp-caption-text">Fernando Bringas (de pie, el primero desde la derecha) y Enrique Barbudo (con camisa blanca, sin chaqueta) junto a otros hermanos marianistas de 9 de Julio. Barbudo y Bringas cobraron un rol protagónico en el ensayo de la corrida de toros.</figcaption></figure>
<p><strong>I. LOS PRIMEROS MARIANISTAS Y SU LEGADO</strong><br />
Fernando Bringas Trueba y Enrique Barbudo Escobar formaban parte de la Compañía de María y de la comunidad que, desde hacía seis años, se encontraba a cargo del Colegio “San Agustín” . Un sacerdote, el padre Angel Rojo, y cuatro hermanos, Fermín Fernández, quien ocuparía el cargo de director del nuevo instituto hasta 1965; Lorenzo Aspe (“El Vasco”), Juan Carlos Moreno y Martín Rivas, habían iniciado en 1963 una historia educativa en 9 de Julio, a la que sumaron poco a poco otros marianistas que también dejaron su legado: Agustín Calzada, Luis Díaz Varela (aún se recuerda la gol que conquistó con la mano), Vidal Ochoa (rector del Colegio entre 1966 y 1967), Rafael Morales, Carlos Ruiz, Secundino Martínez, Eliseo González, Arturo Pérez, Juan Atucha (rector entre 1968 y 1969) y José Luis Fernández (“Manija”), entre otros.<br />
En aquellos primeros años de vida del Colegio, en la década de 1960, la presencia de los marianistas en 9 de Julio constituyó un hito sustancial para la ciudad, para la Diócesis recién erigida y para la educación. Convocados a fundar el Colegio por el primer obispo diocesano, monseñor Agustín Herrera, respondieron a esa llamada durante el gobierno pastoral de su sucesor, monseñor Antonio Quarracino, en tiempos en que se desarrollaba el Concilio Vaticano II y comenzaba el gran desafío de transmitir las nuevas orientaciones conciliares a una sociedad local un tanto reacia a recibirlas. Los marianistas coincidieron y fueron parte de la labor evangelizadora y educativa diocesana inspirada por Quarracino y, más tarde, fueron partícipes predilectos de las actividades juveniles diocesanas. Precisamente, uno de los actores de esta historia, Enrique Barbudo, tuvo en la organización de la Pastoral Juvenil un papel preponderante.<br />
Los nuevejulienses advertían, en esos primeros marianistas, un estilo eclesial diferente, un carisma propio completamente distinto al que la mayoría de los vecinos conocían, más bien ligada a la figura del cura párroco del lugar y a la de las dos comunidades religiosas femeninas que, entonces, existían en la ciudad. Aquellos eran distintos: pertenecían a una congregación religiosa pero no vestían hábito talar sino la indumentaria propia de los seglares; incistían en el espíritu de familia y buscaban crear vínculos entre el Colegio y el entorno familiar de los alumnos; tenían la visión de educar cristianos íntegramente humanos y hablaban del método de formar la mente y el corazón de los alumnos al mismo tiempo que se les enseñaba a leer y a escribir. En otras palabras, contaban con una pedagogía muy innovadora para entonces y un programa educativo centrado en las humanidades. La mayoría de ellos formados en Friburgo tenían, naturalmente, una formación intelectual sólida y marcadamente europea. Llegaba con ellos a la comunidad nuevejuliense y, particularmente, a los alumnos que pasaban por sus aulas, el rico universo de las letras, de la filosofía, de la latinidad clásica y de las ciencias aplicadas.<br />
Contraponiéndose al diseño curricular casi obsolescente y a los métodos tradicionales de la educación estatal en los años ´60, la pedagogía marianista traía una bocanada de aire fresco. Poco antes, había sido publicado el monumental y famoso libro <em>Pédagogie marianiste</em>, una obra mítica escrita por Paul- Joseph Hoffer, el mismo superior general que incentivó la fundación del Colegio en 9 de Julio, donde se describe copiosamente la rica tradición de la educación marianista y los alcances de sus líneas pedagógicas.<br />
Decía Hoffer que, “toda educación que combate el egoísmo, favorece la expansión de las virtudes sociales”. Por ello, los marianistas de entonces habían enfocado el papel de la educación, “inspirando el espíritu de equipo y de solidaridad; la formación pura y simple de la inteligencia, dando a la cultura desinteresada la primacía sobre la utilidad y favoreciendo el conocimiento objetivo y universal de la realidad integral; la formación moral, creando hábitos cristianos de obediencia, de orden, de disciplina, de respeto a la autoridad y educando en el sentido del esfuerzo, de la veracidad, de la responsabilidad, del trabajo y de la fidelidad al deber de estado”. Para aquellos primeros profesores, todos esos componentes junto con una consistente formación religiosa, colocaban en el alma de los alumnos los fundamentos del espíritu social y de las cualidades humanas y cristianas.<br />
Esa era, pues, la fuente –iluminada por su fundador Guillermo José Chaminade-, de la cual bebían aquellos educadores, religiosos españoles, que tanta riqueza cultural trajeron a 9 de Julio y que tanto gravitaron con su método educativo.</p>
<p><strong>II. EL TESTIMONIO DE FERNANDO BRINGAS. EN PRIMERA PERSONA: LOS TOREROS ENRIQUE Y FERNANDO</strong></p>
<p>Para reconstruir esta historia, hemos recurrido al testimonio oral de tres de sus protagonistas: el profesor Bringas y dos alumnos de entonces, que fueron testigos de la aventura, Sergio Corral y Juan Carlos Vieta.</p>
<figure id="attachment_184765" class="wp-caption alignnone" aria-describedby="caption-attachment-184765"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-184765" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros2-1024x700.jpg" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros2-1024x700.jpg 1024w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros2-300x205.jpg 300w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros2-768x525.jpg 768w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros2-614x420.jpg 614w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros2-150x103.jpg 150w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros2-218x150.jpg 218w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros2-696x476.jpg 696w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros2-1068x730.jpg 1068w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros2.jpg 1218w" alt="" width="696" height="476" /><figcaption id="caption-attachment-184765" class="wp-caption-text">Fernando Bringas (de pie, el primero desde la izquierda) y Enrique Barbudo (sentado, a la derecha) junto a los hermanos marianistas en 9 de Julio.</figcaption></figure>
<p>Hoy ofreceremos el rico testimonio de Fernando Bringas Trueba. No añadiremos al relato ninguna cota, pues el relato por sí refleja lo acontecido.<br />
Fernando Bringas era, por esos años, un religioso perteneciente a la Familia Marianista y formaba parte de la comunidad existente en 9 de Julio, a cargo del Colegio. Hoy padre de familia, Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid, es un prestigioso referente a nivel internacional en temáticas de capital humano, psicología y comportamiento organizacional, técnicas de negociación, gestión del tiempo y análisis de problemas y toma de decisiones, entre otros campos.<br />
Consustanciado desde edad temprana con la Compañía de María (Societas Mariae, S.M.), fue durante once años alumno de un colegio marianista en Madrid; perteneció a la congregación durante dieciséis años y, en ese tiempo, vivió cuatro años en 9 de Julio, a finales de los ’60. Aquí forjó una amistad que hasta hoy perdura con varios nuevejulienses. A continuación, en tipografía bastardilla, los recursos de Bringas sobre la corrida de toros:</p>
<p><em>Corría el año 1969. Enrique Barbudo y yo éramos profesores en el Colegio San Agustín de 9 de Julio. Un día vinieron un grupo de alumnos encabezado por Juan Carlos Vieta y nos comentaron que tenían problemas para recaudar fondos para el viaje que pensaban hacer a fin de curso. Entonces se despertó el Quijote que llevamos dentro los españoles y les dijimos: – ¿Por qué no hacen una corrida de toros?. Quedaron sorprendidos y preguntaron ¿y quién hace de torero? De nuevo salió el Quijote y dijimos: – “Nosotros dos”.</em><br />
<em>Creo que en ese momento entró un poco de sensatez en nuestro cerebro y reculamos diciendo: – “Pero primero hay que hacer un ensayo, no podemos ir así no más”. ¿Y con qué van a torear? Pues con la bandera del San Agustín que es roja y puede servir.</em><br />
<em>Y nos quedamos tranquilos, pensando que todo acabaría allí. Pero unos diez días más tarde vinieron de nuevo anunciándonos que el sábado por la mañana sería el “ensayo” en una estancia. Ya no podíamos decir que no.</em><br />
<em>Nos armamos de valor y curiosidad y fuimos con ellos a la estancia. Había llovido, con lo que el suelo estaba embarrado. Habían apartado, calculo que unos veinte Aberdeen Angus. Y fuimos al terreno colindante.</em><br />
<em>Salió un Aberdeen Angus pausadamente. Barbudo saltó adentro y se le acercó. El morlaco no se movía. No parecía estar por la labor de cooperar al viaje fin de curso.</em><br />
<em>Al ver esa pasividad (falta de peligro, pensaba yo) yo salté y diciendo que no era posible torear de ese modo, agarré la bandera del San Agustín. Me dijeron que intentarían con otro toro. Y sacaron otro que, según me dijeron luego, había sido acosado aparte por unos perros. Este era diferente. Yo le cité de lejos y… se me arrancó. Venía directo a mí y mis habilidades taurinas me aconsejaron sabiamente dar un salto a un lado cuando lo tenía enfrente. Él era fuerte, pero, eso sí, yo era más ágil (tenía 27 años). El toro pasó de largo. Pero no se fue sino que dio media vuelta y regresó. Intenté repetir la jugada pero el suelo estaba resbaladizo y me caí al dar el salto a un lado. No me agarró el toro pero al caer al suelo, me apoyé en la mano y me disloqué el dedo pulgar.</em><br />
<em>Fue el momento en que Barbudo regresó al “ruedo” para darme el quite. Lo de Barbudo fue diferente. Él no optó por apartarse con un salto, sino que se protegió poniendo delante las manos.</em><br />
<em>Barbudo era fuerte y grande, pero más lo era el toro. Se lo llevó por delante y le pisó en la nalga, rompiéndole el pantalón. Como decía después Enrique: – “Lo que más me dolió es que me pisó el tercer mundo”.</em><br />
<em>Visto lo imposible del evento, regresamos. Ellos a sus casas muertos de risa y Enrique y yo a ver al doctor Molina. Se pueden imaginar la cara del médico cuando nos vio y le contamos lo ocurrido. Lo más suave que nos llamó fue insensatos.</em><br />
<em>Y ese fue el resultado. Un dedo dislocado y un tercer mundo pisado y herido.</em></p>
<p><strong>III. EL TESTIMONIO DE JUAN CARLOS VIETA</strong></p>
<p>En otra entrevista mantenida con <strong>EL 9 DE JULIO</strong>, Juan Carlos Vieta recuerda que fue “por iniciativa de Vidal Ochoa cuando, hacia 1969, se comenzaron a autorizar los viajes a Bariloche”.<br />
“Por ese tiempo –añade-, la Congregación envió al señor Ochoa a Suiza, quedando a cargo del Colegio, Fernando Bringas Trueba junto con Enrique Barbudo, el padre Atucha y el señor Morales. Ellos eran muy abiertos y, apenas les insinuamos que queríamos hacer el viaje, pero que no contábamos con fondos, enseguida se pusieron a pensar cómo podíamos obtenerlos”.<br />
En efecto, promediaba el año 1969 y estaban muy sobre la fecha. Pensaron los alumnos en organizar una fiesta o espectáculo campestre. Así surgió la idea de realizar una corrida de toros. Juan Carlos Vieta junto con Sergio Corral y Andrés Torres (“El Negro”) hablaron con los profesores y, enseguida, Bringas y Barbudo manifestaron estar de acuerdo.<br />
Fue comisionado Andrés Torres para hacer el contacto con una cabaña, que pudiera suministrar algunos toros, para realizar una prueba. Conseguido el lugar y los animales, se fijó una fecha para la prueba o ensayo.<br />
“Enrique Barbudo y Fernando Bringas –recuerda Vieta- nos pasaron a buscar a Sergio y a mí en una rural Fiat, pequeña, que tenía el Colegio. Llevaban para la prueba algo parecido a un palo de escoba y una manta roja cosida hacia el palo”.</p>
<figure id="attachment_184983" class="wp-caption alignnone" aria-describedby="caption-attachment-184983"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-184983" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/vieta.jpg" alt="" width="165" height="261" /><figcaption id="caption-attachment-184983" class="wp-caption-text">Juan Carlos Vieta en 1969.</figcaption></figure>
<p>Apenas arribados al establecimiento agropecuario de la familia García Robín, quienes generosamente brindaron el lugar y los animales para la prueba, Bringas y Barbudo, junto a los alumnos Corral y Vieta fueron recibidos por los peones.<br />
“Fuimos llevados –narra Vieta- a un lote donde habían encerrado unos toritos Angus hermosos, brillantes, que pesarían 400 o 500 kilos. Fuimos recibidos por el señor García Robín, que era un gaucho con sombrero. Muy amable, nos invitó a elegir los animales que, separados de ese cuadro, los llevó a otro”.<br />
Según refiere el entrevistado, “el padre Barbudo fue el primero en probar, parándose frente al toro, a unos ocho a doce metros”.<br />
“A pesar de la agitación, el toro no se mosqueaba. La peonada y la gente que estaba presente comenzó a gritar: -¡Toro! ¡Toro!. Se empezaron a enloquecer los perros, a la vez que los paisanos incentivaban al toro para que salga. El toro agachó la cabeza, pegó tal encarada que, cuando el cura quiso sacar la manta para hacerle olé, se arrugó para atrás. El toro lo pasó por arriba. Al levantarse, tenía toda la cara manchada, lleno de tierra. Enrique era una persona de 1,88 metros de altura, era alto y con bastante peso; pero, con gran habilidad, se dio vuelta. Así, el primero de los toreros fue derribado”, explica.<br />
“Bringas –prosigue- también era muy hábil. El otro toro lo encaró y este pudo esquivarlo. Al caer sobre unas maderas, terminó lastimándose la pierna. Así se le puso fin a la frustrada corrida de toros, con una gran desilusión. Se nos cayó el espectáculo y el sueño del viaje».<br />
“Subimos a la rural Fiat del Colegio con rumbo a la Clínica Oeste donde estaba el doctor Molina, cuyo hijo era también compañero nuestro. El médico, gentilmente, le efectuó las curaciones”, concluye.</p>
<figure id="attachment_184985" class="wp-caption alignnone" aria-describedby="caption-attachment-184985"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-184985" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros-1024x594.jpg" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros-1024x594.jpg 1024w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros-300x174.jpg 300w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros-768x445.jpg 768w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros-725x420.jpg 725w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros-150x87.jpg 150w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros-696x403.jpg 696w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros-1068x619.jpg 1068w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros.jpg 1242w" alt="" width="696" height="404" /><figcaption id="caption-attachment-184985" class="wp-caption-text">Alumnos de la promoción de 1969 del Colegio «San Agustín». En la foto aparecen también alumnos que pertenecieron a otras promociones.</figcaption></figure>
<figure id="attachment_184984" class="wp-caption alignnone" aria-describedby="caption-attachment-184984"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-184984" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros1.jpeg" sizes="auto, (max-width: 892px) 100vw, 892px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros1.jpeg 892w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros1-300x292.jpeg 300w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros1-768x747.jpeg 768w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros1-432x420.jpeg 432w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros1-150x146.jpeg 150w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros1-696x677.jpeg 696w" alt="" width="892" height="868" /><figcaption id="caption-attachment-184984" class="wp-caption-text">Sergio Corral, Andrés Torres y Juan Carlos Vieta (detalle de la fotografía grupal anterior). Ellos, junto a Enrique Barbudo y Fernando Bringas, fueron los principales protagonistas de esta historia.</figcaption></figure>
<p><strong>IV. EL TESTIMONIO DE SERGIO CORRAL</strong></p>
<p>Sergio Corral también nos aporta algunas referencias sabrosas referidas a aquel particular evento.</p>
<figure id="attachment_185051" class="wp-caption alignnone" aria-describedby="caption-attachment-185051"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-185051 size-full" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros-sergio-corral.jpg" sizes="auto, (max-width: 181px) 100vw, 181px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros-sergio-corral.jpg 181w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros-sergio-corral-150x222.jpg 150w" alt="" width="181" height="268" /><figcaption id="caption-attachment-185051" class="wp-caption-text">Sergio Corral, en 1969.</figcaption></figure>
<p>En diálogo con <strong>EL 9 DE JULIO</strong>, explica que, “el ensayo de la corrida de toros se efectuó en la Estancia Loncagué, un establecimiento agropecuario viejísimo, que ya existía cuando aún no había alambrados”.<br />
“Recuerdo –añade- que había un indígena, nacido en esa estancia, que después pasó el resto de su vida en la chacra de mis abuelos, en Ancón, partido de Pehuajó, falleciendo con más de cien años. Él contaba muchas historias vinculadas con Loncagué o Loncagua”.<br />
Efectivamente, “Loncagüe” es el nombre del paraje donde Diego Gaynor pobló su histórica estancia, que perteneció luego a la familia García Robin-Maguire.<br />
Según John W. Maguire, el nombre, asignado por los habitantes originarios, significa “cabeza de caballo”; sin embargo, para José Pedro Thill y Jorge A. Puigdomenech se trata de un topónimo aborigen, de raíz araucana, que significa “donde hay un bajo o lugar del bajo”. Acerca de esta denominación, Estanislao Zeballos considera que debe traducirse como “lugar de la cabeza”. Sea cual fuere su origen etimológico correcto, muchos lugareños le llamaron y aún hoy le llaman “Loncagua”.<br />
“Para esta prueba -comenta Corral- de la corrida de toros, tuvieron la gentileza de encerrarnos doscientos toros y varios perros. Se necesitaba de estos últimos por no ser toros de lidia, a lo sumo podían ser ariscos. Recuerdo que me tocó elegir los toros. Había dos paisanos de a caballo y Vadillo, el mayordomo, que andaba de a pie. Los de a caballo eran los encargados de apartar los toros”.</p>
<p>Bringas y Barbudo, cuando le encomendaron a Corral elegir los toros que habrían de utilizarse en la prueba, le encargaron particularmente que escogiera ejemplares no muy grandes; pero, lo cierto es que los animales no eran pequeños. Corral seleccionó seis, uno de los cuales, el más arisco, no duró nada en el corral, pues apenas quedó solo, saltó y huyó.<br />
“El tema –refiere- de la corrida de toros nació en un asado. Habíamos hecho un cordero que puso Emilio Raposo. Yo lo carneé y lo puse al asador. En ese asado, después de comer y tomar unos vinos, los marianistas empezaron a recordar épocas de su juventud. Y bueno, entre otras cosas dijeron que eran capaces de hacer unas pasadas a algún toro. No obstante, ellos dejaron en claro que se animaban a hacerlo con un becerro, o un animal poco más grande; pero, desde luego de esos no conseguimos”.</p>
<p>Para el entrevistado, “la corrida estuvo malograda de entrada, porque la noche anterior había llovido, aunque poco, unos 5 milímetros, la lluvia había embarrado el corral y estaba resbaladizo”. “Los perros –prosigue- debían realizar la tarea de enojar al toro. Entonces, cuando el toro estaba ya enojado, aparecía el torero”.<br />
Tal como lo señala Corral, Barbuto y Bringas, los toreros, no usaron una muleta o capote de brega; en su lugar, llevaron la bandera del Colegio, que era morada.<br />
“Como había viento -describe Corral-, la bandera se les pegaba al cuerpo, generando una contradicción. Eso les jugó en contra porque, los toros, en vez de encarar la capa, terminaron embistiendo el bulto, es decir, al torero”.<br />
El ensayo de la corrida de toros fue un tanto azaroso. Si bien los espectadores aguardaban de los toreros algún magistral lance o quite clásicos, Verónicas, chicuelinas, gaoneras, serpentinas o tafalleras; el corolario de este ensayo fue menos ostentoso.<br />
Según rememora Sergio Corral, “Bringas al ser ágil, le sacó el cuerpo; pero, se resbaló y cayó con la mano abierta dislocándose un dedo, que después le debió arreglar el doctor Molina”.<br />
“En el caso de Barbudo –agrega-, ocurrió que, en vez de encarar la capa, lo encaraba él; por eso es que lo pasó por arriba y lo pisó en una pierna. Le pegó una revolcada bárbara. Recuerdo que había varios chicos dentro de la manga mirando el espectáculo”.</p>
<p>Sergio Corral recuerda, con afecto, a los profesores de su tiempo. De la extensa lista que enumera y acerca de los cuales hemos hecho mención ya en esta misma sección, referiremos a Juan Bautista Atucha, Fernando Bringas y Modesto Andrés.<br />
“En el recuerdo –dice- están los profesores de aquella época. Le llamábamos “el triunvirato” a tres marianistas muy queridos: Atucha, Bringas y Andrés”.<br />
“El señor Andrés era un profesor de literatura que nos solía recitar el soneto de Violante y todos lo conservamos en la memoria. Era un hombre pulcro, siempre impecable. Era rubio, se le estaba cayendo el pelo, por lo que se peinaba ‘la cachetada’. Tenía unos anteojos con patillas y marcos bañados en oro, un traje negro cruzado y los zapatos relumbrantes”, evoca.</p>
<figure id="attachment_185052" class="wp-caption alignnone" aria-describedby="caption-attachment-185052"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-185052 size-large" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen2-1024x711.jpg" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen2-1024x711.jpg 1024w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen2-300x208.jpg 300w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen2-768x534.jpg 768w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen2-604x420.jpg 604w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen2-150x104.jpg 150w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen2-218x150.jpg 218w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen2-696x484.jpg 696w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen2-1068x742.jpg 1068w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen2.jpg 1173w" alt="" width="696" height="483" /><figcaption id="caption-attachment-185052" class="wp-caption-text">Equipo de básquet del Colegio «San Agustín» hacia 1967, integrado por los religiosos marianistas, padres de alumnos y profesores.<br />
Arriba: Manrique, Pérez, Gornatti, Enrique Barbudo y Fernando Bringas. Abajo: Carranza, Mato, López, Ferrer y Monasterio.</figcaption></figure>
<p><strong>LA PROMOCION DE 1969</strong><br />
La de 1969 fue la primera promoción de Peritos Mercantiles que egresaron del Colegio Marianista “San Agustín”. Además de Juan Carlos Vieta, Sergio Omar Corral y Andrés Francisco Torres, protagonistas de esta historia, integraban la cohorte de Peritos Mercantiles, Jorge Alberto Estel-rich, Miguel Angel Forma-nelli, Jorge Luis Lacambra, Héctor Hugo Médici, Miguel Angel Mingote, Mario Oscar Moretti, Raúl Alberto Paoltroni, Emilio Adolfo Raposo, Juan Carlos Scasso y Guillermo Oscar Wallasch.<br />
Ese año también egresa-ron los Cuartos Bachilleres del Colegio: Olga Blanca Ares, Beatriz Alicia Barcia, Jorge Desiderio Carlino, Beatriz Elba Fortte, Carlos Enrique Kenny, Roberto Angel Longarini, Guillermo Fausto Maldonado (“Yo-yo), Jorge Luis Mato y Herminia María Soracco.<br />
Los egresados recibieron sus diplomas en un acto académico celebrado en la tarde del sábado 29 de noviembre de 1969 en el patio del Colegio.<br />
El ensayo de la corrida de toros fue, en efecto, un sello categórico de esta promoción.</p>
<p>&nbsp;</p>
<figure id="attachment_184986" class="wp-caption alignnone" aria-describedby="caption-attachment-184986"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-184986 size-full" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros1-2.jpg" sizes="auto, (max-width: 959px) 100vw, 959px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros1-2.jpg 959w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros1-2-300x279.jpg 300w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros1-2-768x714.jpg 768w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros1-2-452x420.jpg 452w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros1-2-150x139.jpg 150w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/corrida-de-toros1-2-696x647.jpg 696w" alt="" width="959" height="891" /><figcaption id="caption-attachment-184986" class="wp-caption-text">En el patio del Colegio «San Agustín». De pie, Juan Carlos Vieta, Calixto Gornatti y el profesor González. Hincados, Guillermo Wallasch, Carlos Kenny y Andrés Torres.</figcaption></figure>
<p><strong>PALABRAS FINALES</strong><br />
Al finalizar esta semblanza, en la cual hemos querido evocar un hecho simpático, casi risueño, de la vida escolar del Colegio Marianista “San Agustín” queremos rendir homenaje a quienes pasaron por sus aulas. A los integrantes de la congregación marianista, a los laicos que desempeñaron diferentes roles en la comunidad educativa y a la legión de alumnos que, a lo largo de tantas décadas, fueron cobijados por esa querida casa de enseñanza.</p>
<figure id="attachment_184766" class="wp-caption alignnone" aria-describedby="caption-attachment-184766"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-184766" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen1-1024x699.jpg" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen1-1024x699.jpg 1024w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen1-300x205.jpg 300w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen1-768x524.jpg 768w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen1-615x420.jpg 615w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen1-150x102.jpg 150w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen1-218x150.jpg 218w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen1-696x475.jpg 696w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen1-1068x729.jpg 1068w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/Imagen1.jpg 1504w" alt="" width="696" height="475" /><figcaption id="caption-attachment-184766" class="wp-caption-text">Los Marianistas de 9 de Julio en una fiesta realizada en el patio del Colegio. Fernando Bringas (a la izquierda, tocando el botellófono) junto a Enrique Barbudo (con camisa clergyman). En la imagen aparecen el padre Atucha, y los profesores Salazar, Pereda y Tempo (primero, desde la derecha, con improvisado instrumento de percusión). El alumno que los acompaña es «Coto» Maldonado.</figcaption></figure>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2025/07/04/el-peculiar-ensayo-de-una-corrida-de-toros/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Vida, pasión y muerte del Doctor Alberto Dehenen</title>
		<link>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2025/06/05/vida-pasion-y-muerte-del-doctor-alberto-dehenen/</link>
					<comments>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2025/06/05/vida-pasion-y-muerte-del-doctor-alberto-dehenen/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Hector Iaconis]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 05 Jun 2025 10:02:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historias de vida]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/?p=141753</guid>

					<description><![CDATA[Por Héctor José Iaconis. En los meses de marzo y abril de este año, con motivo de la celebración del centenario del Club Atlético French, ha vuelto a citarse el nombre de quien fuera uno de sus fundadores y primer presidente de su comisión directiva: el doctor Alberto Dehenen. Más bien, podría decirse que, no [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Héctor José Iaconis.</strong></p>
<p><em>En los meses de marzo y abril de este año, con motivo de la celebración del centenario del Club Atlético French, ha vuelto a citarse el nombre de quien fuera uno de sus fundadores y primer presidente de su comisión directiva: el doctor Alberto Dehenen. Más bien, podría decirse que, no dejó de resonar nunca toda vez que se disputa un partido de fútbol en el campo de deporte del histórico club, que ostenta el impresivo onomástico de aquel médico del pueblo.</em><br />
<em>Buena parte de la biografía del doctor Dehenen se encuentra, al menos para nosotros, atiborrada de interrogantes. Las circunstancias recónditas de su muerte son un reflejo, si se quiere, del derrotero complejo y ardoroso de su existencia.</em><br />
<em>A lo largo de esta semblanza ofrecemos apenas un acercamiento a los aspectos más trascendentes de su carrera vital. </em></p>
<p>Ernesto Sábato, en “La resistencia”, afirma que “el hombre, el alma del hombre, está suspendida entre el anhelo del Bien, esa nostalgia eterna de amor que llevamos y la inclinación al Mal, que nos seduce y nos posee, muchas veces sin que ni siquiera nosotros hayamos comprendido el sufrimiento que nuestros actos pudieron haber provocado en los demás”.<br />
En efecto, la vida de algunos hombres constituye un pendular movimiento entre el bien y el mal, la bondad y la maldad. Esta trágica dualidad va también dando forma al largo o breve devenir de una vida, con “los sentimientos y las pasiones, los afectos y los rencores, la fe, la ilusión y los desencantos, las muertes que hemos vivido o presentido, los otoños que nos entristecieron o desalentaron, los amores que nos han hechizado, los fantasmas que, en sueños o en sus ficciones, nos visitan o acosan”, en palabras de Sábato. En esa trama se desenvuelven las circunstancias biográficas del doctor Dehenen, su vida, sus pasiones y su muerte.<br />
Había nacido en Buenos Aires el 12 de noviembre de 1884, en el hogar formado por Mauricio Augusto Dehenen, de nacionalidad uruguaya y de Leontine Mounes, francesa.<br />
Sus estudios los cursó en el Colegio Nacional Buenos Aires, de cuyas aulas egresó hacia 1902.<br />
Tempranamente se sintió atraído por el deporte. Según los autores Víctor Raffo y Alfredo Yanes, Dehenen, a comienzos del siglo XX, fue gravitante su acción en la reorganización del Club Atlético Banfield. Sus hermanas Leonor y Amelia habían confeccionado las casacas del equipo y eran las encargadas de preparar el té luego de cada partido.</p>
<figure id="attachment_183309" class="wp-caption alignnone" aria-describedby="caption-attachment-183309"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-183309" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Alberto-Dehenen-diario-2.jpg" sizes="auto, (max-width: 511px) 100vw, 511px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Alberto-Dehenen-diario-2.jpg 691w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Alberto-Dehenen-diario-2-226x300.jpg 226w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Alberto-Dehenen-diario-2-150x199.jpg 150w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Alberto-Dehenen-diario-2-300x398.jpg 300w" alt="" width="511" height="678" /><figcaption id="caption-attachment-183309" class="wp-caption-text">Doctor Alberto Dehenen<br />
(Gentileza Guillermo Blanco).</figcaption></figure>
<p><strong>LA MEDICINA. SU CAMPO DE ACCION</strong><br />
Alberto Dehenen cursó sus estudios en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires. Fue practicante en el Hospital “Francisco Javier Muñiz”; en el recientemente fundado Hospital Intendente Crespo, de fugaz existencia (funcionó entre enero de 1907 y septiembre de 1910 en la calle Azcuénaga N° 1637) y también en la Asistencia Pública de Buenos Aires.<br />
En 1911 presentó su tesis para optar al título de Doctor en Medicina. Escogió como tema el carbunclo, también llamado ántrax, enfermedad infecciosa que afecta a humanos y animales, causada por una bacteria llamada “Bacillus anthracis”. Esta patología en los seres humanos compromete con mayor frecuencia la piel, el tracto gastrointestinal o los pulmones.<br />
Su padrino de tesis fue el doctor José R. Semprun (1867-1918) y debió contar con la colaboración de los doctores Horacio Madero (1871-1929), Juan Farini (1867-1934) y Francisco Darbón a quienes les testimonió un reconocimiento en la introducción. Es evidente que esos nombres no están puestos allí por azar. Al doctor Semprun, cultísimo hombre de ciencia y gran protector de las artes, su profesor en la Facultad, jefe de sala en el Hospital Muñiz y director en la Asistencia Pública, no solamente le habrían de unir una recíproca amistad, sino también intereses comunes que iban más allá de la medicina. Ambos integraron el Partido Conservador, militaron en la política activa en sus respectivos contornos y fueron parlamentarios; ambos se interesaron en las cuestiones viales de la provincia e integraron el Touring Club Argentino.<br />
Madero, Farini y Darbón, de un modo u otro, también debieron influir en su formación. El primero, médico en el Hospital Muñiz, fue un notable historiador de la medicina; alumno predilecto de José Penna estaba dotado, según sus biógrafos, “de una bondad ingénita” y de un “espíritu de caballerosidad”; el segundo, de la misma manera médico e historiador, fue un reconocido bibliófilo y coleccionista y miembro de la Junta de Historia y Numismática Americana (hoy Academia Nacional de Historia).</p>
<figure id="attachment_183310" class="wp-caption alignnone" aria-describedby="caption-attachment-183310"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-183310" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Alberto-Dehenen-diario-3-682x1024.jpg" sizes="auto, (max-width: 515px) 100vw, 515px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Alberto-Dehenen-diario-3-682x1024.jpg 682w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Alberto-Dehenen-diario-3-200x300.jpg 200w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Alberto-Dehenen-diario-3-768x1152.jpg 768w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Alberto-Dehenen-diario-3-1024x1536.jpg 1024w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Alberto-Dehenen-diario-3-1365x2048.jpg 1365w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Alberto-Dehenen-diario-3-150x225.jpg 150w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Alberto-Dehenen-diario-3-300x450.jpg 300w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Alberto-Dehenen-diario-3-696x1044.jpg 696w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Alberto-Dehenen-diario-3-1068x1603.jpg 1068w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Alberto-Dehenen-diario-3-1920x2881.jpg 1920w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Alberto-Dehenen-diario-3-scaled.jpg 1706w" alt="" width="515" height="773" /><figcaption id="caption-attachment-183310" class="wp-caption-text">Portada de la tesis de grado del Doctor Alberto Dehenen.</figcaption></figure>
<p>Dehenen dedicó su exposición de doctorado a su esposa, a su familia, a su tía Adelaida Mounes, a Justina A. de Del Castillo y a sus amigos y compañeros. Probablemente, tampoco sean casuales esas menciones, si se tiene en cuenta las palabras preliminares con que inicia su tesis: “La voluntad y perseverancia para culminar mis estudios, me han exigido el concurso de algo más superior a mis fuerzas y ese apoyo material e intelectual me obliga al reconocimiento”.<br />
La obra, escuetamente titulada con la palabra “Carbunclo”, cuenta con nueve apartados: Capítulo 1: Definición; Capítulo II: Historia; Capítulo III: Patogenia y vacunación ; Capítulo IV: Etiología; Capítulo V: Pronóstico; Capítulo VI: Diagnóstico; Capítulo VII: Anatomía patológica; Capítulo VIII: Tratamiento y Capítulo IX: Observaciones clínicas. En el último, el autor ofrece el estudio de cinco casos, todos ellos estudiados entre enero y septiembre de 1910, en el Hospital Muñiz.<br />
El texto, estilo y esquema se asemejan al modelo empleado para el desarrollo de trabajos de ese tipo en aquellos años. Si bien no era tan sustancioso el apartado erudito existente entonces sobre el tema en el país, le habían precedido en su contribución otras tres, producidas en las misma Facultad: «El carbunclo y su tratamiento» por Miguel Z. O’Farrell (Buenos Aires, 1894); «Seroterapia en el carbunclo externo del hombre», escrita por Fernando Dasso (Buenos Aires, 1900) y «Carbunclo externo del hombre» por José M. Gómez (Buenos Aires, 1903).<br />
Ni bien fue ingresada su proposición a la Facultad, el 1° de abril de 1911, el vicedecano Enrique Bazterrica designó una comisión revisora para el examen y dictamen de la misma, formada por los profesores Baldomero Sommer, catedrático titular de Clínica Dermatológica y Sifilográfica; José Penna, titular de la cátedra de Epidemiológica y Pedro Labaqui, de Patología Médica. La tesis fue aceptada por esa comisión, la cual recomendó su publicación.<br />
La tesis del flamante doctor Dehenne fue publicada ese mismo año, en un volumen de 117 páginas, impreso por «La Ciencia Médica», una librería y editorial instalada en la avenida Córdoba entre Junín y Ayacucho, propiedad de Arsenio Guidi Buffarini, médico italiano que fue representante del fascismo en la Argentina.<br />
No será su tesis el único escrito sobre temas médicos que publicó. En 1925 dedicó un artículo sobre “Curanderismo y charlatanismo profesional”, que vio la luz en la revista “La Semana Médica”.</p>
<p><strong>EN FRENCH</strong></p>
<p>Ni bien obtuvo su doctorado en Medicina, Alberto Dehenen se instaló primero en General Rodríguez, donde permaneció por espacio de un año y medio. Allí, además del ejercicio de su profesión, fue llamado a ejercer las funciones de juez de Paz; también, en 1911, integró la comisión que trabajó para la instalación de una estatua de Martín Rodríguez en la plaza principal de aquella ciudad.<br />
En 1912 arribó a French, Partido de 9 de Julio, donde se instaló con su familia. Estaba casado con Cleonice Manghi y fue padre de cuatro hijos: Alberto, Rodolfo, Cleonice y Amalia.<br />
En la localidad se vinculó enseguida a la sociedad, no solamente como médico sino también manteniendo un fuerte compromiso social con la comunidad. Durante más de tres lustros, hasta su muerte, mantuvo su domicilio en French donde por varios períodos fue el único médico establecido en el lugar; sobre todo, hasta la llegada del doctor Vicente del Giúdice. Fue un médico muy estimado por sus pacientes, a mucho de los cuales, por decisión personal, no solamente no les cobraba sus honorarios sino que, además, les costeaba los medicamentos de su propio peculio.</p>
<figure id="attachment_183815" class="wp-caption alignnone" aria-describedby="caption-attachment-183815"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-183815" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Estadio-Alberto-Dehenen-byn.jpg" sizes="auto, (max-width: 791px) 100vw, 791px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Estadio-Alberto-Dehenen-byn.jpg 791w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Estadio-Alberto-Dehenen-byn-300x263.jpg 300w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Estadio-Alberto-Dehenen-byn-768x674.jpg 768w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Estadio-Alberto-Dehenen-byn-150x132.jpg 150w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Estadio-Alberto-Dehenen-byn-696x611.jpg 696w" alt="" width="791" height="694" /><figcaption id="caption-attachment-183815" class="wp-caption-text">Acceso al Estadio «Alberto Dehenen», del Club Atlético French, institución de la cual fue fundador en 1925, hace un siglo, y también el primer presidente de su comisión directiva.</figcaption></figure>
<p><strong>LA POLÍTICA, SU PASIÓN</strong><br />
Ni bien se instaló en French comenzó a militar en las filas del Partido Conservador que, por aquellos años, tenía como principal referente político a Nicolás H. Robbio, entonces intendente municipal del Partido de 9 de Julio. La política se había convertido, quizá antes, en su gran pasión, asumida con singular vehemencia y tenacidad, en un contexto político donde predominaba el agresivo submundo de comité y la violencia caciquesca.<br />
En los comicios del 30 de noviembre de 1913, el doctor Dehenen fue elegido edil para el Concejo Deliberante de 9 de Julio. Asumió el 1° de enero de 1914 hasta el 31 de diciembre de 1915.<br />
Volvió a ser reelecto en las elecciones del 25 de noviembre de 1915 para proseguir como concejal en el período siguiente, a partir del 1° de enero de 1916; sin embargo, en esta ocasión no pudo completar el bienio, ya que en julio de 1917 el Departamento Deliberativo quedó en acefalía por la intervención nacional sobre la provincia de Buenos Aires.<br />
El 1° de mayo de 1918 fue constituido nuevamente el Concejo Deliberante y volvió a ocupar su escaño hasta el 31 de diciembre de 1919. Otro período le cupo cumplir concejal, desde enero de 1921 hasta diciembre de 1922.<br />
El doctor Dehenen, también, fue elegido diputado provincial, ingresando a la Cámara el 1° de mayo de 1920 hasta el 30 de abril de 1923.<br />
Su rol como legislador, su posición política respecto de Rodolfo Moreno y la derrota electoral que sufrió su partido en diciembre de 1921, le hicieron tomar distancia de Robbio. En octubre de 1921 el Partido Conservador local atravesaba una situación crítica. El diario “La Nación” de Buenos Aires, en su edición del 23 de abril de 1922, hacía referencia a la renuncia de Robbio al Partido Conservador y, meses antes, el periódico “El Orden” había anticipado esta disgregación, responsabilizando en buena medida a Dehenen:<br />
“Son los primeros coletazos del Morenismo en acción, bajo el patrocinio del caudillo-médico de French, que quiere abarcar todas sus influencias, por el hecho de que conquistó vez pasada una diputación inmerecida”, afirmaba “El Orden”.<br />
Por su temperamento y por su implicación política a veces pertinaz, Alberto Dehenen, debió sufrir la diatriba de la prensa de su tiempo, particularmente aquellos periódicos cuya pluma estaba movida por sus adversarios políticos. En los momentos más álgidos de las campañas proselitistas, los ataques eran agudos. Tal es el caso del suelto publicado el por el periódico “El Orden” el 22 de noviembre de 1921, bajo el título de “El doctor Alberto y una criatura insolente”, donde se decía: “El viernes pasado en Patricios, la ‘lengua universitaria’ del Doctor Alberto explotó con insultos que no deberían jamás de salir de boca de un individuo que pisó las aulas de la Universidad de Buenos Aires”.<br />
“Es perdonable -agregaba- en la criatura que los acompañaba porque, al fin y al cabo, al finalizar su ‘discurso’ se veía con diez pesitos en el bolsillo, y si se porta bien con los insultos le multiplica la cantidad. Pero en un hombre que ostenta todo un título de ‘dotor’, ¡eso sí que me parece ser repudiado! A pesar de que todos conocen el lenguaje de Don Alberto y hasta a sus mismos correligionarios le producen miasmas nauseabundas cuando se descuelga con su ‘oratoria’…”.</p>
<figure id="attachment_183822" class="wp-caption aligncenter" aria-describedby="caption-attachment-183822"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-183822 " src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Captura-300x291.jpg" sizes="auto, (max-width: 272px) 100vw, 272px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Captura-300x291.jpg 300w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Captura-150x146.jpg 150w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/Captura.jpg 523w" alt="" width="272" height="264" /><figcaption id="caption-attachment-183822" class="wp-caption-text">Su esposa también tuvo actuación social en la localidad de French. Fotografía publicada en la Revista «PBT» de Buenos Aires,  en enero de 1914.</figcaption></figure>
<p><strong>SU RENUNCIA AL PARTIDO CONSERVADOR</strong><br />
El 27 de marzo de 1926, el doctor Alberto Dehenen, presentó su renuncia al Partido Conservador. Al respecto, en una carta dirigida al presidente de la Justa de Gobierno del Partido, Manuel F. Gnecco, explicaba que “esta resolución después de pertenecer al P.C. durante veintitrés años, ha sido meditada durante largo tiempo”.<br />
“No creo -añadía-, que un partido político pueda guardar cohesión sino vincula a sus hombres nada más que las posiciones personales. No creo, que pueda hacerse efectiva la oposición, cuando cada jefe de situación, busca su propio valimiento o el de su círculo; es así que se excluyen con habilidad malabarista, los hombres ilustrados cuya capacidad intelectual sumados a los méritos parlamentarios son desplazados por ‘caudillos’ jueces de sus propios valores, sin interesarse en una obra provechosa para el Partido y para los intereses del pueblo que representan”.<br />
“Estos y muchos otros fenómenos que vengo observando y son tan sabidos como largos de enumerar, me obligan a tomar esta re solución que apena profundamente mis sentimientos cívicos”, concluía.<br />
?Tal vez, Dehenen esperaba alguna señal favorable desde la dirigencia del partido, pero ese gesto nunca llegó; por el contrario, su renuncia fue tomada con evidente indiferencia.<br />
El 17 de noviembre del mismo año volvió a dirigirse a las autoridades del Partido Conservador, reclamando que no se le había dado un acuse de recibo a su esquela de marzo.<br />
“El delegado -decía en la misiva- de la Junta de Gobierno, Comandante Alberto Moreno ha estado en ésta, el día 4 del corriente, para presidir una parodia de reorganización del Partido, y, a pesar de ser aún, por no habérseme aceptado mi renuncia, miembro de la Junta de Gobierno del Partido Conservador, no ha guardado conmigo las más elementales consideraciones de cortesía, interpretando esa actitud, como una manifiesta hostilidad hacia mi afiliación política”.<br />
“Ratifico, pues, mi renuncia anterior y la reafirmo, esperando solamente el acuse recibo de la misma, porque no podría aceptar otra cosa, desde que en ninguna forma podría reintegrarme al Partido después de las desconsideraciones con que se me ha tratado”, afirmaba.<br />
Ese mismo día, a poco de los comicios de diciembre de 1926, dio a conocer la decisión de brindar su apoyo al “antipersonalista” Eduardo A. Fauzón, quien se enfrentaba en aquella contienda electoral a otro radical, Ramón N. Poratti y al histórico caudillo del Partido Conservador, Nicolás H. Robbio.<br />
El doctor Dehenen fundamentó su posición manifestando públicamente que, su apoyo al candidato del radicalismo, no significaba su incorporación a este partido “sino una concordancia de acción en el momento actual de la política”.<br />
Su renuncia al Partico Conservador, por un lado y la derrota de Fauzón por otro, debieron marcar el final de su carrera política.</p>
<p><strong>LA VERSION OFICIAL DE SU MUERTE</strong></p>
<p>Se encuentran envueltas en un océano de dudas las causas genuinas del asesinato del doctor Alberto Dehenen, un hecho que, en su tiempo, conmovió a la opinión pública y se mantuvo en la memoria de los nuevejulienses (no solamente en la de los vecinos de French) por varias décadas hasta que fue apagándose la existencia de sus coetáneos.<br />
La muerte del doctor Dehenen está rodeada de entresijos que, conel transcurrir de los años hizo que se tornen aún más caliginosos.</p>
<p>La versión oficial sobre la muerte del doctor Dehenen se desprende de una nota del 24 de febrero de 1930 firmada por el juez que entendió en la causa judicial seguida tras el hecho.<br />
En efecto, el autor de la muerte del médico era un joven proveniente de una conocida familia. Al prestar declaración ante las autoridades judiciales narró su versión de los hechos, la cual, en mayor o menor medida, coincidió con la relatada por los únicos dos testigos que presenciaron lo sucedido aquella noche del sábado 21 de diciembre de 1929.<br />
El homicida declaró que “siendo las veinte horas cuarenta y cinco minutos más o menos, después de haber cenado en su domicilio […], salió solo del mismo y se dirigió hasta la Confitería de Vicente Morrás que tiene establecida en dicho punto, donde bebió un café y poco después y sólo se dirigió hasta la plaza pública que allí existe, donde se encontró con dos menores con quienes dio una vuelta por ese sitio y luego los invitó a concurrir a la confitería que los señores Viola Hnos. poseen allí”.<br />
“Al llegar –prosigue el relato- frente al mismo, calle por medio del local que ocupa la ‘Unión Telefónica’, hallándose el interrogado situado hacia el lado interior de plaza […] de pronto fue sorprendido por un golpe de puño que le fue asestado desde atrás en la boca, lo que dio lugar a que fuera despedido a tres o cuatro metros de distancia sin conseguir no obstante la violencia del golpe caer a tierra, pues consiguió mantenerse en pie, yendo a dar sobre el cordón de la vereda… Seguidamente fue atacado a tiros de revólver reconociendo recién entonces que su agresor era el Dr. Alberto Dehenen quien parapetándose detrás de un árbol existente lugar continuó haciéndole fugo con el arma que esgrimía, por cuya razón el interrogado a su vez, para repeler la agresión y defenderse, sacó de entre sus ropas un revolver con el cuál y de una distancia de tres o cuatro metros, disparó a su atacante cinco tiros que era toda la carga que tenía el arma y seguidamente se encaminó hacía el local que ocupa la subcomisaría de policía. Dio cuenta de lo ocurrido al propio tiempo que hizo entrega del revólver empleado en el hecho…”.<br />
Según el matador, entre el doctor Dehenen y él no había mediado palabras antes del tiroteo; aunque reconoció que, entre la víctima y su familia había existido desde años antes una enemistad.<br />
La herida del proyectil se había alojado en el abdomen. Inmediatamente, el doctor Dehenen, en grave estado, fue atendido primero por el doctor Del Giúdice quien también residía en French para luego ser trasladado al Hospital de la Sociedad Protectora de los Pobres de 9 de Julio. Allí fue intervenido quirúrgicamente, pero con resultados infructuosos, pues falleció allí, un día después, a las seis horas.</p>
<figure id="attachment_183819" class="wp-caption alignnone" aria-describedby="caption-attachment-183819"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-183819" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/casa-del-Doctor-Dehenen-en-French.jpg" sizes="auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/casa-del-Doctor-Dehenen-en-French.jpg 960w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/casa-del-Doctor-Dehenen-en-French-300x225.jpg 300w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/casa-del-Doctor-Dehenen-en-French-768x576.jpg 768w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/casa-del-Doctor-Dehenen-en-French-150x113.jpg 150w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/casa-del-Doctor-Dehenen-en-French-696x522.jpg 696w" alt="" width="960" height="720" /><figcaption id="caption-attachment-183819" class="wp-caption-text">Casa que habitó el Doctor Alberto Dehenen en la localidad de French.</figcaption></figure>
<p><strong>LO QUE ESCRIBIO LA PRENSA</strong><br />
En su edición del 25 de diciembre de 1929, <strong>EL 9 DE JULIO</strong>, describía el asesinato del doctor Dehenen como «un suceso sangriento, que ha llenado de luto a sus familiares y de sorpresa al vecindario»<br />
«Hombre -prosigue la crónica- de gran influencia en el Partido Conservador, actuó con singular éxito […], siendo generalmente el alma de la oposición donde actuaba con inteligencia y habilidad».<br />
Según el texto periodístico, «de carácter desgraciadamente amargado por los contrastes de la vida, con su temperamento extremadamente pasional, violento e impulsivo, llegaba en muchas oportunidades a colocarse en una situación que hacía temer por su vida».<br />
Le consideraban un «médico ilustrado, inteligente, reconocido por sus colegas por la eficacia de su labor».<br />
El 4 de enero de 1930, el periódico “El Pueblo” reproduce una carta de Mauricio Dehenen, familiar del médico malogrado:</p>
<p><em>Al ausentarme de la localidad, de donde motivos tan dolorosos me han traído a verter una lágrima fraternal por el pobre Alberto, no puedo me nos de sentir una reacción en mi amargado espíritu, al comprobar las demostraciones tan sinceras de dolor que ha con movido tantos corazones.</em><br />
<em>Ruego señor Director quiera hacer llegar por intermedio de su periódico mi más sincero agradecimiento en primer término al Cuerpo Médico, que agotó toda su ciencia a conciencia por salvarle, vencida esta por la fatalidad del destino, agradezco ese dolor unánime del pueblo.</em></p>
<p>Pocos días después, también “El Pueblo”, se refería a la consternación que había causado la muerte de Dehenen:</p>
<p><em>Días pasados hemos tenido necesidad de visitar los dominios de la ciudadela de French, y de ella hemos traído el eco recordativo de la tragedia, por cuanto aún perdura en el ánimo de aquella vecindad, una excitación algo así como dolorosa, caótica, por la tristísima anormalidad que costara la vida del querido amigo y generoso médico Dr. Alberto Dehenen.</em><br />
<em>Reflejase en los familiares del camarada desaparecido, la impresión afligente que implica en un todo el valor del hombre bueno, y esa impresión se robustece más y más: en los corazones humildes, en los espíritus selectos y justicieros, en los hogares que tantas veces visitó, donde el médico y amigo llegó siempre en buena hora para alivio del enfermo y gratitud del desheredado de la fortuna.</em><br />
<em>Dolorosa impresión de incertidumbre que comparten los amigos del Dr. Dehenen y lamentan muy de corazón los que sabían de sus bondades y gestos de hombre derecho; dolorosa impresión que encierra en todo su profundísimo un misterio que no verá jamás la luz de la verdad.</em></p>
<figure id="attachment_183820" class="wp-caption alignnone" aria-describedby="caption-attachment-183820"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-183820 size-large" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/alberto-dehenen-la-primera-1024x427.jpeg" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/alberto-dehenen-la-primera-1024x427.jpeg 1024w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/alberto-dehenen-la-primera-300x125.jpeg 300w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/alberto-dehenen-la-primera-768x320.jpeg 768w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/alberto-dehenen-la-primera-150x63.jpeg 150w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/alberto-dehenen-la-primera-696x290.jpeg 696w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/alberto-dehenen-la-primera-1068x445.jpeg 1068w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/alberto-dehenen-la-primera.jpeg 1098w" alt="" width="696" height="290" /><figcaption id="caption-attachment-183820" class="wp-caption-text">El doctor Dehenen junto a otros médicos de la región durante una de las primeras asambleas de la Compañía de Seguros «La Primera», celebrada en 9 de Julio, en 1923. (Gentileza Roberto G. Castro / Nora Tapia).</figcaption></figure>
<p><strong>PALABRAS FINALES</strong><br />
El 25 de julio de 1930, el juez Gualberto M. Illescas dispuso el sobreseimiento definitivo de quien había cometido el homicidio del doctor Dehenen, argumentando que actuó “en defensa exclusiva de su vida”.<br />
Por Ley n° 4506 del 27 de octubre de 1936, la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires le otorgó un subsidio de quince mil pesos a su viuda y a sus hijos menores.<br />
Tal como lo refiere “El Pueblo”, han quedado velados en el misterio los móviles que condujeron al doctor Dehenen al fatal desenlace. Como dijimos en la introducción a esta semblanza, su nombre hoy se sigue mencionando toda vez que se hace referencia al Club Atlético French.<br />
Como por un extraño juego casual, ha querido el destino que un descendiente directo del joven que causó la muerte el doctor Dehenen, abrace la carrera de medicina, convirtiéndose también en médico cirujano.</p>
<p><strong>BIBLIOGRAFIA Y FUENTES</strong></p>
<ul>
<li>Archivo de Publicaciones Periodísticas “Esc. Ricardo Germán López” de Diario EL 9 DE JULIO. Acervo hemerográfico propio.</li>
<li>“El 9 de Julio”, 9 de Julio, 25 de diciembre de 1929.</li>
<li>“El Orden”, edición especial, 9 de Julio, 29 de octubre de 1938.</li>
<li>“El Pueblo”, 9 de Julio, 4 de enero de 1930.</li>
<li>“El Pueblo”, 9 de Julio, 8 de enero de 1930.<br />
“La Vanguardia”, Buenos Aires, 22 de febrero de 1923.</li>
<li>“La Voz”, Maipú, 24 de abril de 1922.</li>
<li>“Touring Club Argentino”, revista mensual, marzo de 1922.</li>
<li>Boletín Oficial de la República Argentina, 20 de agosto de 1929.</li>
<li>Datos gentilmente aportados en una entrevista con “Niní” Pérez.</li>
<li>Dehenen Alberto, <em>Carbunclo</em>, Buenos Aires, “La Ciencia Médica”, 1911.</li>
<li>Malvido Darío, <em>Historia de «General Rodríguez»: pueblo y partido. Antecedentes y período 1864-1930</em>.</li>
<li><em>Quarterly Cumulative Index to Current Medical Literature</em>, 11, enero a junio de 1926, Chicago, American Medical Association.</li>
<li>Raffo Victor– Yanes Alfredo, <em>Un pionero llamado Banfield. Origen del Club Atlético Banfield y de la comunidad británica de Lomas de Zamora</em> (gentileza de Guillermo Blanco).</li>
<li>Revista “PBT”, Buenos Aires, 3 de enero de 1914.</li>
<li>Revista «La República», año VII, n° 15, Buenos Aires, junio de 1926.</li>
</ul>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2025/06/05/vida-pasion-y-muerte-del-doctor-alberto-dehenen/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Hilario Lagos y los comienzos del tiro en 9 de Julio</title>
		<link>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2025/04/16/hilario-lagos-y-los-comienzos-del-tiro-en-9-de-julio/</link>
					<comments>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2025/04/16/hilario-lagos-y-los-comienzos-del-tiro-en-9-de-julio/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Hector Iaconis]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 16 Apr 2025 19:25:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historias de vida]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/?p=141764</guid>

					<description><![CDATA[Recopilación y selección: Héctor José Iaconis. Este año, 2025, se cumplieron 120 años de la imposición del nombre de Coronel Lagos a la calle de la ciudad que, en la actualidad, aun lo conserva. También, transcurrieron 150 años del primer campeonato de tiro efectuado en la República Argentina que tuvo lugar en 9 de Julio. [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft wp-image-141568 size-thumbnail" src="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/04/hector2-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" srcset="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/04/hector2-150x150.jpg 150w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/04/hector2-300x300.jpg 300w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/04/hector2-200x200.jpg 200w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/04/hector2-400x400.jpg 400w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/04/hector2-420x420.jpg 420w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/04/hector2.jpg 584w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/04/hector2-100x100.jpg 100w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" />Recopilación y selección: Héctor José Iaconis.</em></p>
<p>Este año, 2025, se cumplieron 120 años de la imposición del nombre de Coronel Lagos a la calle de la ciudad que, en la actualidad, aun lo conserva. También, transcurrieron 150 años del primer campeonato de tiro efectuado en la República Argentina que tuvo lugar en 9 de Julio. Ambas efemérides están ligadas a la figura de Hilario Lagos.</p>
<p>El 27 de febrero de 1905, el Concejo Deliberante de 9 de Julio trató un proyecto de ordenanza enviado por el Departamento Ejecutivo por medio del cual proponía “la nomenclatura de algunas calles nuevas que han sido habilitadas por la subdivisión de las quintas números 4, 5, 21 y 41”. Se trataba, en efecto, de seis calles, una de las cuales fue denominada “Coronel Lagos”.<br />
Por entonces, desempeñaba las funciones de intendente municipal de 9 de Julio, Nicolás L. Robbio. Aquella sesión fue presidida por Vicente P. Puyade y asistieron los ediles Juan Gougy, Tomás Sheridan, Gregorio Illescas, Francisco Avansini y Juan Duarte (padre de Eva Perón). Los concejales aprobaron favorablemente la disposición sugerida por el intendente municipal. Por aquellos años, los integrantes del Concejo Deliberante, sujetos bajo la influencia política de Robbio, solían aprobar sus requerimientos sin mayores análisis y debates, salvo excepciones.<br />
Tras la comunicación respectiva enviada desde el Concejo al Departamento Ejecutivo, la ordenanza entró en vigor y la calle Coronel Lagos recibió formalmente el nombre que aún ostenta.</p>
<figure id="attachment_180613" class="wp-caption alignnone" aria-describedby="caption-attachment-180613"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-180613 size-medium" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/02/Coronel-Lagos-Hilario-2-251x300.jpg" sizes="auto, (max-width: 251px) 100vw, 251px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/02/Coronel-Lagos-Hilario-2-251x300.jpg 251w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/02/Coronel-Lagos-Hilario-2-150x179.jpg 150w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/02/Coronel-Lagos-Hilario-2-300x358.jpg 300w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/02/Coronel-Lagos-Hilario-2-696x831.jpg 696w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/02/Coronel-Lagos-Hilario-2.jpg 711w" alt="" width="251" height="300" /><figcaption id="caption-attachment-180613" class="wp-caption-text">Coronel Hilario N. Lagos.</figcaption></figure>
<p><strong>BREVE NOTICIA BIOGRAFICA</strong><br />
Hilario Lagos había nacido en Pergamino el 7 de noviembre de 1840, siendo sus padres el general Hilario Lagos y Toribia de la Fuente.<br />
Cursó sus primeros estudios en el Instituto Filantrópico Bonaerense y, contado trece años de edad, ingresó al Colegio del Uruguay, donde adquirió las primeras nociones de la formación militar.<br />
Hacia 1856 ingresó en el ejército de la Confederación, en calidad de sargento distinguido. Al año siguiente, fue destinado al Regimiento “19 de Mayo”, guarnecido en San José del Uruguay. En 1859, marchó a Mendoza y a San Juan, recibiendo la jerarquía de capitán graduado el 4 de abril de 1860.<br />
Participó en las batallas de Cepeda y Arroyo del Medio y prestó servicios en la Inspección General del Ejército y Comandancia de la Armada, con asiento en Paraná.<br />
En 1861, formó parte de las fuerzas que emprendieron la campaña en Córdoba al mando del presidente de la Confederación, Santiago Derqui. De regreso, actuó en la batalla de Pavón, el 17 de septiembre de 1861, bajo las órdenes del general José María Francia.<br />
En 1862 participó en la campaña del interior como ayudante de campo del general Wenceslao Paunero, y en 1863 pasó a la Frontera Norte de Santa Fe, al mando del general Conesa. Luchó contra fuerzas montoneras en 1865 en La Carlota, Pastos Altos y Las Liebres.<br />
En la guerra del Paraguay sólo actuó unos dos a tres meses, en 1866, como ayudante del general Mitre. Este, en una certificación de aquellos servicios que le extendió a Lagos el 15 de septiembre de 1891, dice: «desempeñando sus deberes con honor y que en seguida pasó a formar parte de la División desprendida de dicho Ejército para atender a la pacificación del interior, concurriendo así, en otro teatro de guerra, al éxito de la campaña en que estaba empeñada la República». Por esta participación, el coronel Lagos recibió el 25 de octubre de 1894 la medalla de oro por la terminación de la guerra<br />
En agosto de 1868, se lo destinó a guarnecer la Frontera Sur de Córdoba, y en 1872, la Frontera Norte de Buenos Aires. Prestó servicios en la Frontera Oeste, como jefe de la misma, pudiéndose vincular entonces con los vecinos del pueblo de 9 de Julio (sobre este aspecto, nos ocupares en una próxima nota). Entre julio y septiembre de 1872 fue jefe del Regimiento 5° de Caballería de Línea.<br />
En 1878 fue designado jefe de las fuerzas militares puestas a las órdenes del Interventor Nacional en Corrientes y, en 1879, participó en la campaña al Desierto emprendida por Roca.<br />
Fue legislador en dos ocasiones, como diputado nacional por Buenos Aires. Antes de ser elegido en la primera ocasión, «deseando hacer uso de sus derechos de ciudadano, de acuerdo a los derechos que la Constitución acuerda a todo argentino» (oficio del 13 de febrero de 1880), pidió su baja al Ejército y se incorporó a la lucha política.<br />
En junio de 1880, se incorporó a las fuerzas revolucionarias como jefe de la defensa de la Capital, dirigiendo los combates de San José de Flores y Corrales.<br />
Estando dado de baja del Ejército, en 1883, el Senado prestó acuerdo para reincorporarlo junto con otros jefes y oficiales comprometidos en la Revolución de 1880. Fue nombrado en 1886, Inspector de las fronteras de Salta y Jujuy.<br />
El 13 de julio de 1888 se hizo cargo de su función como Director del Banco de la Provincia de Buenos Aires. En 1892, se lo designó miembro de la Comisión inspectora del Colegio Militar, último cargo que sirvió en el ejército.<br />
Falleció en Buenos Aires, el 27 de noviembre de 1895.<br />
También lleva su nombre una estación ferroviaria y una localidad ubicada en el Departamento de Chapaleufú, en la Provincia de La Pampa.</p>
<p><strong>UNA CALLE</strong></p>
<p>Cuando, el 27 de febrero de 1905, el Concejo Deliberante de 9 de Julio impuso el nombre del coronel Hilario Lagos a una calle del pueblo, el recuerdo de su figura todavía estaba vigente entre los pobladores. Habían transcurrido apenas una treintena de años y, al menos los vecinos más añosos, recordaban su paso por estas tierras cuando 9 de Julio era aún un pueblo de frontera, cercano a la guarnición militar establecida en el Fuerte “General Paz” (este pertenecía, entonces, a la jurisdicción del Cuartel III del Partido de 9 de Julio).<br />
El propio Nicolás L. Robbio, intendente municipal de 9 de Julio en 1905, promotor de ese homenaje a Lagos, lo había tratado; en el contexto de esa relación, a veces tensa, entre los oficiales militares de frontera y las autoridades civiles de las municipalidades de campaña. Más aún, también vivía en el pueblo uno de sus camaradas de armas, el teniente coronel Santos Plazas, ya anciano, en su casa de calle Libertad casi Buenos Aires (hoy avenida San Martín).</p>
<p><strong>EN LA FRONTERA OESTE Y EN 9 DE JULIO</strong><br />
Hacia 1872, Lagos, con algunas alternancias, comenzó a revistar en la Frontera del Oeste. A partir del 4 de julio de 1872 ejerció el comando de la Frontera Oeste de Buenos Aires, con retención del mando del Regimiento 5° de Caballería, cargo aquel que recibió del coronel Levalle, en Fuerte “General Paz”.<br />
Como señalamos antes, si bien la comunicación de coronel Lagos con la autoridad civil del pueblo de 9 de Julio fue fluida, no siempre esta relación estaba libre de tensiones e inquietudes. El 3 de septiembre de 1872, Lagos avisó al juez de Paz de 9 de Julio, Enrique Bouquet que se temía que, desde el sur, arribara un ataque de aborígenes liderados por Calfucurá. Pocos días después reiteró el aviso. La invasión, efectivamente, se produjo el día 19 de ese mes y aquellas lanzas fueron capitaneadas por el valeroso cacique Namuncurá, siendo uno de sus objetivos la tribu de Coliqueo y algunos establecimientos rurales del Partido.<br />
En una nota del 23 de septiembre de 1872, que envió al ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, el juez de Paz de 9 de Julio se quejaba de la poca acción de las fuerzas al mando de Lagos, para sofocar el ataque. Por el contrario, elogiaba el desempeño del comandante Garmedia, manifestando una evidente predilección por el segundo.<br />
Probablemente, el temperamento de Lagos tampoco haya favorecido la relación con los “indios amigos” que vivía cerca de 9 de Julio, particularmente en la Tapera de Díaz. El 23 de octubre de 1873, en una carta dirigida al juez de Paz de 9 de Julio, Juan Esteban Trejo, el cacique Coliqueo se quejaba de los atropellos que recibía de parte del coronel Lagos.<br />
“El proceder escandaloso de ese jefe de Fronteras que viene buscando el caudillaje de una tribu amiga…”, aseguraba el líder de los indígenas amigos.</p>
<figure id="attachment_180916" class="wp-caption alignnone" aria-describedby="caption-attachment-180916"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-180916" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/03/plano.jpg" sizes="auto, (max-width: 984px) 100vw, 984px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/03/plano.jpg 984w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/03/plano-249x300.jpg 249w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/03/plano-851x1024.jpg 851w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/03/plano-768x924.jpg 768w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/03/plano-150x180.jpg 150w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/03/plano-300x361.jpg 300w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/03/plano-696x837.jpg 696w" alt="" width="984" height="1184" /><figcaption id="caption-attachment-180916" class="wp-caption-text">Detalle del «Plano del terreno recorrido por las fuerzas espedicionarias, al mando del Tente. Coronel Dn. Hilario Lagos, de la Frontera Oeste (fuerte Gral. Paz) á los Toldos de Picen», plano levantado por orden del Ministro de Guerra y Marina Martín de Gainza, por el ingeniero militar Federico L. Melchert.</figcaption></figure>
<p>En septiembre de 1874, los partidarios del general Mitre, que era candidato a la presidencia, denunciaron que el resultado de los comicios que había otorgado el triunfo a Nicolás Avellaneda era producto del fraude. Iniciaron un levantamiento armado que habrá de concluir en noviembre con la derrota de las fuerza de Mitre en la batalla de La Verde, en los campos ubicados cerca de la localidad de Del Valle, Partido de 25 de Mayo.<br />
Apenas iniciado el movimiento de las fuerzas revolucionarias en 9 de Julio, Lagos se enfrentó con ellas en el paraje “El Socabón” y en “Pozo Pampa”. Como jefe de vanguardia del ejército del Oeste, comandado por coronel Luis María Campos, combatió en los encuentros parciales de Las Flores, Paso del Gualicho, Chacarí, Olavarría y Blanca Chica. Se enfrentó, asimismo, al cacique Cipriano Catriel, con 2000 lanzas de pelea, incorporado a las fuerzas revolucionarias. Seguidamente, pasó a dirigir el del Ejército del Sur, a las órdenes del coronel Julio Campos, sofocando las sublevaciones en Junín, donde hubo capitulado el general Mitre.<br />
Por haber contribuido a apagar el levantamiento “mitrista”, Hilario Lagos, fue ascendido a coronel “en el campo de batalla”, el 2 de diciembre de 1874.<br />
Cabe recordar que, en los últimos años, Lagos había manifestado su interés de alejarse de la comandancia de fronteras. Había presentado sucesivas cartas de renuncia, el 17 de octubre de 1875 y el 10 de enero del año siguiente. Esta última, por su carácter de indeclinable, le fue aceptada por el presidente Avellaneda el 16 del mismo mes.<br />
Prosiguió en el Fuerte “General Paz” como jefe del Regimiento 2° de Caballería, desde 7 de marzo de 1876. Sin embargo, su estancia en la Frontera será por poco tiempo pues, en mayo del mismo año, se le autorizó para permanecer temporalmente en Buenos Aires.<br />
Lagos fue uno de los tantos jefes militares masones que vivieron en el Fuerte “General Paz”. Lagos se había iniciado en la masonería en la Logia “Tolerancia” No. 4, el 18 de abril de 1872.<br />
En su libro Croquis y siluetas militares. Escenas contemporáneas de nuestros campamentos, Eduardo Gutiérrez se ocupa con profusión de la participación del coronel Lagos en la Frontera del Oeste, cuando la comandancia se hallaba instalada en el Fuerte “General Paz”.<br />
“Pocos militares -decía Gutiérrez- tan dignos y tan leales, tan bravos y tan abnegados, como Hilario Lagos… Jefe experto, no hay dificultad ni peligro capaz de arredrarlo ó doblegar su carácter de rara firmeza y de excesiva nobleza. Sereno, sereno y tranquilo en el combate, él acude á todos los puntos, tomando sobre el terreno las prudentes medidas que son del caso, condiciones que le han hecho hacer una figura brillante siempre que ha mandado en jefe”.<br />
“Humilde y generoso – prosigue- ha salido siempre de los primeros á ocupar su puesto de peligro, volviendo al silencio del hogar cuando aquél ha pasado y la patria no ha necesitado más el servicio de los buenos. En el cuartel como en el hogar, en la sala como en la calle, de lejos ó de cerca, en el combate como en la fiesta, siempre es el mismo hombre, igualmente bueno, igualmente digno y generoso, sin que los reveses de la suerte y los contrastes de la vida, dolorosos muchas veces, hayan logrado quebrar la altivez legitima y noble de su carácter. Como jefe, en el servicio y fuera de él, ha sido siempre el mejor amigo de sus subalternos, quienes jamás encontraron cerrada su puerta para pedir una justa reparación. Magnánimo y bueno, fue siempre enemigo de los castigos brutales aplicados á la tropa, que tuvo siempre en él un protector y un padre”.<br />
Con tan excedido ensalzamiento lo describía estando aún con vida el personaje. Y al comenzar a trazar esta semblanza de su persona, lo definía como “una lámina de acero, que no hay fuerza capaz de torcer”. Probablemente, ello se ajuste un poco más a la verdad y se corresponda con la opinión que tenía de él quien había sido su jefe, el general Campos: «es muy susceptible y difícil de ser mandado”.</p>
<p><strong>EL CONCURSO</strong></p>
<p>La realización del primer campeonato de tiro del país, según lo refiere José Viale Avellaneda (1883-1928), tuvo lugar en 9 de Julio. En este acontecimiento tuvo gravitación el jefe de la Frontera Oeste, Hilario Lagos quien incentivó a la colectividad británica instalada en 9 de Julio a practicar tiro y organizar este campeonato memorable.<br />
Reconocido periodista, nieto del presidente Nicolas Avellaneda, fallecido todavía joven el 13 de agosto de 1928, poseyó en el diario “La Nación” una columna en la cual publicada sabrosas crónicas sobre el pasado porteño o las costumbres del país de antaño.<br />
Entusiasta de las competencias hípicas, Viale Avellaneda escribió un excelente y documentado ensayo sobre el turf y, en la misma línea, se ocupó de otros deportes, entre ellos del tiro.<br />
Precisamente, en “La Nación”, el 19 de abril de 1925, publicó un artículo sobre “Los comienzos del tiro”, donde evoca aquel primer campeonato. A continuación insertaremos las atractivas referencias que ofrece el citado autor.<br />
Al crearse el Partido de 9 de Julio en 1863, y establecerse la línea de Fronteras del Oeste, esos magníficos campos, en diez leguas a la redonda, fueron poblados por varios británicos.<br />
En 1874 fue formado el Club de Steeplechase de 9 de Julio ocupando los cargos de presidente, vicepresidente y secretario, respectivamente, F. R. St.John, Federico Fletcher y W. E. Darbyshire.<br />
El Club obtuvo de la Municipalidad un terreno de 48 cuadras, ubicado un lugar conveniente y no muy distante del pueblo. Se trazó una pista circular de 16 cuadras, la cual se dividió en tres canchas; la interior para el «steeplechase», la de afuera para las carreras de vallas y la del medio para las carreras a pie.<br />
Estaban tan bien separadas unas de otras con una línea de banderas que era difícil pasar a otra, aún para los que por primera vez corrían en ellas. En todo el tiempo que funcionó esta pista nunca se anotó una equivocación.<br />
Próximo al lugar de llegada se levantó una amplia tribuna con comodidad para trescientos espectadores.<br />
Esta asociación, posiblemente con el propósito de que las habitantes vieran un conocimiento preciso de las armas de fuego, tan necesarias en esos parajes amenazados constantemente por los malones indígenas, al inaugurar su circo de carreras organizó un campeonato de tiro, que dada su reglamentación, la fiscalización bajo la cual se disputó, el número de competidores que intervinieron y la importancia de los premios asignados a los vencedores, puede considerarse como el primero y más importante de los concursos verificados hasta ese momento en la República.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-181072" src="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/03/Lagos2.jpg" sizes="auto, (max-width: 685px) 100vw, 685px" srcset="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/03/Lagos2.jpg 685w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/03/Lagos2-300x242.jpg 300w, https://www.diarioel9dejulio.com.ar/wp-content/uploads/2025/03/Lagos2-150x121.jpg 150w" alt="" width="685" height="552" /></p>
<p>El 16 de abril de 1875, fue el día designado para su inauguración y la primera parte del programa la constituía un campeonato de tiro. La tribuna había sido adornada con ramas de árboles y los colores de las banderas de todas las naciones formaban pabellón a la argentina.-<br />
La banda del Regimiento 7, destacada en esos parajes y gentilmente cedida por su Jefe, el coronel Lagos, contribuía a animar el ambiente. Un conjunto de damas de las estancias vecinas luciendo vistosas prendas ocupaba los tramos de la tribuna, que presentaba un admirable golpe de vista.<br />
El primer tramo de la tribuna se había dispuesto para que los competidores del concurso de tiro hicieran sus disparos.<br />
Con un premio denominado “Nueve de Julio” en dinero efectivo de 750 pesos, a una distancia de 100 yardas y un máximum de 28 puntos, con una entrada de 50 pesos, seis competidores se presentaron a disputarlo, con el siguiente resultado: 1°) Federico Fletcher; 2°) R. Hammond y 3°) A. Darbyshire.<br />
El segundo concurso fue el más importante de todos. El premio consistía en un rifle «Express» donado por St. John . La entrada era de 100 pesos, con un máximum de 30 puntos en cinco tiros a 100 yardas. Intervinieron 24 competidores, todos ellos muy expertos, obteniendo una brillante victoria el coronel Hilario Lagos, que se anotó a su favor 29 puntos.<br />
Al conocerse los tiros marcados por el coronel Lagos la concurrencia lo saludó con grandes aplausos y hurras.-<br />
Muy interesante resultó el tercer concurso por la novedad con que había sido concertado. A una distancia de 100 yardas y en el término de un minuto y medio, era necesario marcar el mayor número de puntos para adjudicarse un premio de 750 pesos. La entrada era de 25 pesos y en el mismo intervinieron seis competidores.<br />
Verificada la prueba se computaron a Anastasio Prieto 10 puntos en 8 tiros, y al M. González igual número de puntos en 9 tiros. Efectuado el desempate se clasificó primero González con 15 puntos en 9 tiros. Su rival, en igual número de tiros, sólo marcó 8 puntos.<br />
En este evento también se disputó un concurso de revólver, abierto a todo tirador a una distancia de 25 yardas, debiendo hacerse cinco disparos, con un máximum de 20 puntos, por un premio de 500 pesos y una entrada de 25 pesos. Las armas que se emplearan podían pertenecer a cualquier marca. Anastasio Prieto y Federico Fletcher se clasificaron primeros con 13 puntos cada uno. En el desempate, terminó ganando Fletcher; sin embargo, el premio le fue adjudicado a Prieto, pues existía una cláusula en el reglamento por la cual ningún competidor podía adjudicarse más de un premio y Fletcher se encontraba dentro de esa condición por haber ganado el premio “Nueve de Julio”.<br />
El campeonato concluyó con el «Consolation Stakes» con un premio de 500 pesos y una entrada de 25. Se trataba de cinco tiros en una distancia de 50 yardas y un máximum de 20 puntos, en el que tomaron parte 9 competidores, obteniendo el premio D. Mariano F. Bisus que se anotó 17.<br />
Así terminó el concurso de tiro, con resultados satisfactorios, especialmente para los caballeros criollos, quienes triunfaron en una bue na proporción de las pruebas, y que a juzgar por sus manifestaciones salieron muy satisfechos del nuevo entretenimiento.<br />
Fletcher fué el encargado de dirigir el concurso, secundado por Darbyshire que señalaba los impactos, llenando su cometido a satisfacción de todos. Los blancos y cartones que se utilizaron eran circulares y de las mismas dimensiones que los usados en el famoso tiro de Wimbledon.<br />
Por la noche, en el local del Club, en el pueblo, se sirvió una banquete ofrecido por los miembros de la Comisión, al cual asistió un regular número de caballeros, brindándose en honor del Presidente de la República, Nicolás Avellaneda y del Ministro de Guerra, Adolfo Alsina, que estaba representado por el jefe de las fuerzas de la Frontera del Oes te, coronel Lagos.<br />
El coronel Lagos, asimismo, contestó los brindis, haciéndolo en honor de la reina de Gran Bretaña y de los británicos y por el señor St. John, cuya ausencia se lamentaba.<br />
También se brindó por los señores Darbyshire y Fletcher, por las damas del pueblo de 9 de Julio, por el juez de Paz, por los amigos ausentes y por los primeros pobladores de la región. Horas después la concurrencia ocupó el salón de baile, y en uno de los intervalos una de las damas presentes le hizo entrega a los triunfadores del día de los premios obtenidos. La animación se mantuvo hasta una hora avanzada, concluyendo así ese día agradable que ha quedado marcado como uno de los primeros hitos deportivos en la historia de 9 de Julio.</p>
<p><strong>BIBLIOGRAFIA Y FUENTES</strong><br />
A continuación señalaremos las fuentes bibliografía consultada que corresponden a las tres partes de este artículo:<br />
– Buenaventura N. Vita, <em>Crónica Vecinal de Nueve de Julio</em>. 1871-1877, parte inédita.<br />
– Album “El Orden”, edición especial, octubre de 1938.<br />
– Archivo de Publicaciones Periodísticas “Escribano Ricardo Germán López” del Diario EL 9 DE JULIO.<br />
– Colección «The Standard». Biblioteca «Max von Buch.» de la Universidad de San Andrés.<br />
– <em>Resumen de la foja de servicios militares del señor coronel H. Lagos, desde el 10 de abril de 1856 hasta el 10 de abril de 1893</em>, Buenos Aires, Ejército Argentino, 1893.<br />
– «Un héroe olvidado. El coronel don Hilario Lagos», en Revista “Caras y Caretas”, Buenos Aires, 6 de julio de 1935.<br />
– José Viale Avellaneda, “Los comienzos del tiro” en Diario “La Nación”, Buenos Aires, 19 de abril de 1925.<br />
– Carlos Antonio Moncaut, <em>Coronel Hilario Nicandro Lagos. 1840-1895. Una vida olvidada de luchas y sacrificios</em>, Buenos Aires, Ministerio de Economía de la Provincia, 1979.<br />
– Eduardo Gutiérrez, <em>Croquis y siluetas militares. Escenas contemporáneas de nuestros campamentos</em>, Buenos Aires, Editorial Hachette, 1956.<br />
– Vicente Osvaldo Cutolo, <em>Nuevo Diccionario Biográfico Argentino (1750-1930)</em>, Buenos Aires, Editorial Elche, 1975, tomo IV.<br />
– Jacinto R. Yaben, <em>Biografías Argentinas y Sudamericanas</em>, Buenos Aires, Editorial Metrópolis, 1939, tomo III.<br />
– Leonardo Canciani, “Formación, trayectoria y perfiles de los jefes militares de la frontera bonaerense (de la postindependencia a la consolidación estatal)”, en “Claves. Revista de Historia”, VOL.6,N°11, MONTEVIDEO, julio-diciembre de 2020, doi: 10.25032/crh.v6i11.11.<br />
– Leonardo Canciani, “Aportes para el estudio de las resistencias al servicio miliciano en la campaña bonaerense: los personeros de nueve de julio (segunda mitad del siglo XIX)”, en Anuario IEH, Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, Facultad de Ciencias Humanas, Instituto de Estudios Histórico-Sociales “Prof. Juan Carlos Grosso”, n° 29 y 30, 2014-2015.<br />
– Juan Bautista Leoni, Diana Sandra Tamburini, Teresa Acedo y Graciela Scarafía, “El estado de miseria en que se hallaba entonces la oficialidad del Fuerte Paz…”: Narrativas discordantes en torno a las condiciones de vida en el Fuerte General Paz (Frontera Oeste de Buenos Aires, 1869-1877); en Revista “Tefros”, Universidad Nacional de Río Cuarto. Facultad de Humanidades; n° 20; 1; enero de 2022.<br />
– Juan Bautista Leoni, Diana Sandra Tamburini, Teresa Acedo y Graciela Scarafía , “Fortificando el desierto: La transformación del paisaje pampeano en el territorio del actual partido de Carlos Casares, 1869 – 1877”, en “Anuario de Arqueología”, n° 5, Universidad Nacional de Rosario, Departamento de Arqueología, Escuela de Antropología, Facultad de Humanidades y Artes, 2013.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2025/04/16/hilario-lagos-y-los-comienzos-del-tiro-en-9-de-julio/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La visita de Augusto Barcia Trelles a  9 de Julio. Un intelectual en el exilio</title>
		<link>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2024/09/25/la-visita-de-augusto-barcia-trelles-a-9-de-julio-un-intelectual-en-el-exilio/</link>
					<comments>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2024/09/25/la-visita-de-augusto-barcia-trelles-a-9-de-julio-un-intelectual-en-el-exilio/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Hector Iaconis]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 25 Sep 2024 03:26:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/?p=141744</guid>

					<description><![CDATA[Por Héctor José Iaconis. En marzo de 1940, el intelectual español Augusto Barcia Trelles, político, historiador, diplomático y escritor español visitaba la ciudad de 9 de Julio. Para entonces, era una figura de prestigio en la Argentina, aunque vivía en el exilio. Era, junto con Niceto Alcalá-Zamora, el hispano exiliado más conspicuo de su tiepo [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-141568 size-thumbnail alignleft" src="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/04/hector2-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" srcset="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/04/hector2-150x150.jpg 150w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/04/hector2-300x300.jpg 300w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/04/hector2-200x200.jpg 200w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/04/hector2-400x400.jpg 400w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/04/hector2-420x420.jpg 420w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/04/hector2.jpg 584w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/04/hector2-100x100.jpg 100w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" />Por Héctor José Iaconis.<br />
En marzo de 1940, el intelectual español Augusto Barcia Trelles, político, historiador, diplomático y escritor español visitaba la ciudad de 9 de Julio. Para entonces, era una figura de prestigio en la Argentina, aunque vivía en el exilio. Era, junto con Niceto Alcalá-Zamora, el hispano exiliado más conspicuo de su tiepo<br />
Luego de haber presidido el Consejo de Ministros y tras desempeñar la cartera de Gobernación, a poco de iniciarse la guerra, fue nombrado embajador en Uruguay y representante del gobierno español en Argentina. Aquí debió exiliarse al final de la Guerra Civil y no podrá retornar a España pues, en 1941, el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo lo condenará a más de treinta años de cárcel.<br />
Los años que vivirá en la Argentina, donde ya se encontraba radicado un hermano suyo, serán de gran motivación intelectual. Aquí presidió el Patronato Hispano-Argentino de Cultura y publicó la monumental biografía de José de San Martín en seis volúmenes.</p>
<p><strong>SUS VINCULOS CON 9 DE JULIO</strong><br />
Augusto Barcia Trelles era familiar del Germán Galán Barcia, vecino de 9 de Julio, esposo de la docente Brígida Barry de Galán y padres de Carlos Walter Galán (con el tiempo, arzobispo de La Plata) y de Honorina Galán (con el tiempo, también educadora y esposa de Roberto Orbea). Precisamente, este vínculo propició la presencia de Barcia Trelles en esta ciudad.<br />
La prensa local, apenas conoció la noticia de su arribo, no dudó en difundir copiosamente la realización de sus conferencias. Varias instituciones se ocuparon de la organización, permitiendo que estos actos adquieran relevancia social en la comunidad de entonces.</p>
<figure id="attachment_141745" aria-describedby="caption-attachment-141745" style="width: 989px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-141745 size-full" src="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/visita-barcia0.jpg" alt="" width="989" height="634" srcset="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/visita-barcia0.jpg 989w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/visita-barcia0-300x192.jpg 300w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/visita-barcia0-768x492.jpg 768w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/visita-barcia0-696x446.jpg 696w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/visita-barcia0-655x420.jpg 655w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/visita-barcia0-600x385.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 989px) 100vw, 989px" /><figcaption id="caption-attachment-141745" class="wp-caption-text">Augusto Barcia Trelles retratado en ocasión de su visita a 9 de Julio, el 21 de marzo de 1940. En la fotografía también aparecen Germán P. Galán Barcia, Brígida Barry de Galán, familiares del conferenciante y referentes de la colectividad española. Entre otros, Fernando Zubieta, José Viyella y José Gaig. Foto: Gentileza Constanza Spina.</figcaption></figure>
<p><strong>DOS CONFERENCIAS</strong><br />
El viernes 22 de marzo de 1940, en el Teatro Rossini, Barcia Trelles pronunció una conferencia acerca de “El Tratado de Versalles y sus consecuencias”. El acto cultural tuvo un carácter esencialmente popular, con entrada libre y gratuita. Comenzó con una ejecución musical, con violín y piano, brindada por el maestro Adolfo Castronuovo y su esposa, respectivamente.<br />
Le cupo al doctor Manuel Osores Soler presentar al orador quien, enseguida, desarrolló su disertación.<br />
Días después, Barcia Trelles, fue expositor nuevamente. Esta vez en el salón del Club Atlético “9 de Julio” y su alocución versó sobre la &#8220;Colonización e Independencia de Hispano América&#8221;.<br />
La estancia de Augusto Barcia Trelles en 9 de Julio fue breve pero, aun así, perdurará por décadas en la memoria de aquellos vecinos que habían tenido el placer de escucharlo en las conferencias de 1940.</p>
<figure id="attachment_141746" aria-describedby="caption-attachment-141746" style="width: 696px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-141746" src="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/visita-barcia3-1024x554.jpg" alt="" width="696" height="377" srcset="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/visita-barcia3-1024x554.jpg 1024w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/visita-barcia3-300x162.jpg 300w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/visita-barcia3-768x415.jpg 768w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/visita-barcia3-696x377.jpg 696w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/visita-barcia3-1068x580.jpg 1068w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/visita-barcia3-776x420.jpg 776w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/visita-barcia3-600x325.jpg 600w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/visita-barcia3.jpg 1427w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption id="caption-attachment-141746" class="wp-caption-text">Las páginas de EL 9 DE JULIO reflejaron la visita del estadista español en sus ediciones de marzo de 1940.<br />(Archivo de Publicaciones Periodísticas de Diario EL 9 DE JULIO).</figcaption></figure>
<p>Hoy, extinguidas aquellas dos generaciones que reinaban hace ochenta años la presencia del gran intelectual español entre nosotros ha sido cubierta por el velo de los años.<br />
Con este artículo breve, resumen de un escrito más extenso que desarrollamos sobre este tema, y merced a la riqueza de las fuentes heme-rográficas conservadas en el Archivo de Publicaciones Periodísticas “Esc. Ricardo Germán López” de <strong>Diario EL 9 DE JULIO</strong> , hemos querido rescatarlo del olvido.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2024/09/25/la-visita-de-augusto-barcia-trelles-a-9-de-julio-un-intelectual-en-el-exilio/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cuando las cajitas de música llegaron a 9 de Julio</title>
		<link>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2024/09/23/cuando-las-cajitas-de-musica-llegaron-a-9-de-julio/</link>
					<comments>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2024/09/23/cuando-las-cajitas-de-musica-llegaron-a-9-de-julio/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Hector Iaconis]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 23 Sep 2024 21:09:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/?p=141739</guid>

					<description><![CDATA[Aunque aún se las suele ver, en algunos comercios, las cajitas de música con el tiempo fueron perdiendo el encanto que en otro tiempo tuvieron. En esta ciudad existieron varias casas que las comercializaron, a lo largo de todo el siglo XX y, fue el joyero Ramón Rey quien, en la década de 1890, introdujo [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Aunque aún se las suele ver, en algunos comercios, las cajitas de música con el tiempo fueron perdiendo el encanto que en otro tiempo tuvieron. En esta ciudad existieron varias casas que las comercializaron, a lo largo de todo el siglo XX y, fue el joyero Ramón Rey quien, en la década de 1890, introdujo las primeras que llegaron a 9 de Julio.<br />
La caja de música, un instrumento mecánico, en el que unos dientes de acero, afinados, son puestos en vibración por contacto con partes en movimiento impulsados por un mecanismo de relojería, fue inventada por, Antoine Faure. En efecto, en 1796, creó la primera música conocida producida por dientes de acero percutidos por puntas sujetas a un disco o rodillo.</p>
<figure id="attachment_141740" aria-describedby="caption-attachment-141740" style="width: 650px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-141740" src="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/cajitas11.jpg" alt="" width="650" height="628" srcset="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/cajitas11.jpg 650w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/cajitas11-300x290.jpg 300w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/cajitas11-435x420.jpg 435w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/cajitas11-600x580.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 650px) 100vw, 650px" /><figcaption id="caption-attachment-141740" class="wp-caption-text">Cajita de música con mecanismo antiguo.</figcaption></figure>
<p>Originalmente un complemento de relojes evolucionaron a cilindros de latón con pernos de acero que percutían una línea de dientes afinados, los cuales dieron lugar al peine afinado, de acero y en una sola pieza, provisto de la mejora esencial de apagadores de acero.<br />
Hacia 1825, la caja musical estaba bien establecida, con peines sonoros de hasta 250 dientes que cubrían un ámbito de 6 octavas. La producción surgió, sobre todo, de Suiza bajo los constructores Henriot y Paillard. Además de música sacra y popular, se reprodujeron con este instrumento arias y oberturas de las óperas más famosas.<br />
La mejora más importante fue a continuación la aparición de los apagadores cuya función era limitar las vibraciones parásitas de las placas. Estos apagadores eran al principio concebidos a partir de plumas de pollo.<br />
Hacia 1875, Charles Paillard, los hermanos Nicole y bien de otros fabricantes suizos comenzaron a producir cajas de música de manera industrial. Los métodos cambiaron y los milagros de la industrialización permitieron inventar máquinas capaces de reproducir los cilindros en enorme número y a costes reducidos. Esto permitió superar la competencia de los fabricantes franceses como la Espada.<br />
Las otras innovaciones tenían por objetivo acentuar el ritmo de las melodías y volver las cajas de música “más ricos” desde el punto de vista del vuelto sonoras. Por ello los tambores y los carillones hicieron su aparición. Los martillos de las campanas casaron la forma de animales de metal como mariposas, abejas y otros pájaros.<br />
Los tambores por su parte constituían verdaderas partes en reducción con verdaderas pieles y troncos de cobre.<br />
Con el correr del tiempo, las cajitas musicales a cuerda fueron dotadas de un mecanismo, para dar movimiento a figuras sobre la caja. Así, cuando uno abría una caja de música podía encontrarse con el encanto de una bailarina moviéndose al compás de la música.<br />
Hoy, en la era de los teléfonos celulares sofisticados y de la música digital, las cajitas de música siguen conservando una belleza que perdura en el tiempo.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2024/09/23/cuando-las-cajitas-de-musica-llegaron-a-9-de-julio/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Una medalla, un tanque y la incomodidad por un olvido</title>
		<link>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2024/09/23/una-medalla-un-tanque-y-la-incomodidad-por-un-olvido/</link>
					<comments>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2024/09/23/una-medalla-un-tanque-y-la-incomodidad-por-un-olvido/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Hector Iaconis]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 23 Sep 2024 19:43:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/?p=141732</guid>

					<description><![CDATA[Por Héctor José Iaconis Vinculados con la historia del servicio de agua potable en 9 de Julio existen varias cuestiones  que despiertan curiosidad. Una de ellas tiene que ver con una situación de incomodidad que causó a la firma  “Domingo Noceti &#38; Cía.”, haber sido excluidos de la fiesta inaugural de la usina de aguas [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Por Héctor José Iaconis</p>
<p>Vinculados con la historia del servicio de agua potable en 9 de Julio existen varias cuestiones  que despiertan curiosidad. Una de ellas tiene que ver con una situación de incomodidad que causó a la firma  “Domingo Noceti &amp; Cía.”, haber sido excluidos de la fiesta inaugural de la usina de aguas corrientes de 9 de Julio.</p>
<p>En efecto, el servicio fue inaugurado el 3 de septiembre de 1905. El tanque, propiamente dicho, que posee una capacidad de 400.000 litros, que fue colocado sobre la torre y que aún se conserva, fue construido en los talleres que la firma “Domingo Noceti &amp; Cía.” poseía en Barracas, sobre la margen sur del Riachuelo.<br />
El domingo 3 de septiembre de 1905, cuando fue inaugurado el tanque y el servicio de aguas corriente, participó el Ministro de Obras Públicas de la Provincia de Buenos Aires. Entre las celebraciones de esa jornada hubo reparto de carne y pan a los pobres en el corralón municipal, acto inaugural protocolar, lunch y distribución de medallas conmemorativas, asado con cuero, realización de juegos y quermeses (carreras de sortija, carrera de embolsados, palo enjabonado y rompecabezas), un banquete en el Teatro “Rossini” durante la tarde, fuegos artificiales en la Plaza “General Belgrano” durante la noche y un baile de gala en el salón municipal.</p>
<figure id="attachment_141733" aria-describedby="caption-attachment-141733" style="width: 696px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-141733 size-large" src="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla2-959x1024.jpg" alt="" width="696" height="743" srcset="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla2-959x1024.jpg 959w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla2-281x300.jpg 281w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla2-768x820.jpg 768w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla2-696x743.jpg 696w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla2-1068x1140.jpg 1068w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla2-393x420.jpg 393w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla2-600x641.jpg 600w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla2.jpg 1123w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption id="caption-attachment-141733" class="wp-caption-text">Facsímil de la nota enviada por la firma &#8220;Domingo Noceti &amp; Cía.&#8221; al intendente municipal.</figcaption></figure>
<p>Un omisión, tal vez, en la organización del acto protocolar o, tal vez, un descuido al momento de enviar las invitaciones, dejó afuera a Noceti de los actos. No tardó, la aludida empresa en remitir al intendente municipal una esquela, expresando su malestar por ser excluidos. En la oportunidad, además de manifestar su malestar, solicitaban se les remita una de las medallas conmemorativas mandadas acuñar a la casa &#8220;Bellegamba y Rossi&#8221;, de la cual se consideraban acreedores y remitían una voluminosa placa con los detalles técnicos del tanque que habían construido, para ser colocada en las instalaciones.</p>
<figure id="attachment_141734" aria-describedby="caption-attachment-141734" style="width: 696px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-141734 size-large" src="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla-1024x506.jpg" alt="" width="696" height="344" srcset="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla-1024x506.jpg 1024w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla-300x148.jpg 300w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla-768x380.jpg 768w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla-1536x760.jpg 1536w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla-696x344.jpg 696w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla-1068x528.jpg 1068w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla-849x420.jpg 849w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla-324x160.jpg 324w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla-600x297.jpg 600w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/medalla.jpg 1828w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /><figcaption id="caption-attachment-141734" class="wp-caption-text">Medalla conmemorativa de la inauguración de la usina de Aguas Corrientes de 9 de Julio. Código Moviarg: YQQF</figcaption></figure>
<p>Probablemente, la firma  “Domingo Noceti &amp; Cía.” recibió la medalla reclamada. La estela de bronce mandada fue colocada en la torre y permaneció allí por años olvidada hasta que, por gentileza del señor Macchioni, por entonces jefe de la entonces repartición local de Obras Sanitarias, pasó a formar parte del patrimonio del Museo local.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2024/09/23/una-medalla-un-tanque-y-la-incomodidad-por-un-olvido/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Feliz Día del Estudiante!</title>
		<link>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2024/09/21/feliz-dia-del-estudiante/</link>
					<comments>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2024/09/21/feliz-dia-del-estudiante/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Hector Iaconis]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 Sep 2024 04:07:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Fotos con Historia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/?p=141728</guid>

					<description><![CDATA[¡Y echen a vuelo el nombre de estudiantes En bronces de romántica emoción Los que lo son, los que lo fueron antes Los que por suerte, tienen de estudiantes Para toda la vida el corazón! Hoy se celebra el Día del Estudiante. Saludamos a quienes son y a quienes fueron estudiantes. En esta foto que [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>¡Y echen a vuelo el nombre de estudiantes</em><br />
<em>En bronces de romántica emoción</em><br />
<em>Los que lo son, los que lo fueron antes</em><br />
<em>Los que por suerte, tienen de estudiantes</em><br />
<em>Para toda la vida el corazón!</em></p>
<p>Hoy se celebra el Día del Estudiante. Saludamos a quienes son y a quienes fueron estudiantes.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-large wp-image-141730" src="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/IMG-20240920-WA0024-1-1024x641.jpg" alt="" width="696" height="436" srcset="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/IMG-20240920-WA0024-1-1024x641.jpg 1024w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/IMG-20240920-WA0024-1-300x188.jpg 300w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/IMG-20240920-WA0024-1-768x480.jpg 768w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/IMG-20240920-WA0024-1-1536x961.jpg 1536w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/IMG-20240920-WA0024-1-696x435.jpg 696w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/IMG-20240920-WA0024-1-1068x668.jpg 1068w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/IMG-20240920-WA0024-1-671x420.jpg 671w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/IMG-20240920-WA0024-1-600x375.jpg 600w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/IMG-20240920-WA0024-1.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /></p>
<p>En esta foto que compartimos, vemos un grupo de estudiantes: 7mo grado, de la promoción de 1969, del Curso de Aplicación de la Escuela Nacional de Comercio y Anexos, ubicado entonces en la calle Hipólito Yrigoyen casi Bartolomé Mitre. Junto a las docentes &#8220;Nanå&#8221; Sosa (Lengua y Ciencias Sociales) y &#8220;Mima&#8221; Fernández (Matemática y Ciencias Naturales) aparecen los estudiantes:</p>
<p>Marcela Adobato, Marta La Fuente, Maria Rosa D`Elia, María Etelvina Sosa,  Laura Barbieri, Liliana Martí, María del Carmen Gotelli, Maria del Carmen bBuffoni, Marta Gómez, Diana Silva, Lilian Giulietti, Norma Leticia, Cristina Petean, Mirta Rodríguez , Marta de la Fuente, Patricia Adrover, Silvia Pérez, María Elena Ventimiglia, Graciela Ferrer, Silvia Giulietti, Gilda Catalán, Ana Spina, Raúl Dimarco, Sergio Rusconi, Daniel Espósito, Jorge Salas, Jorge Maldonado, Raúl Rossi, José Luis Crosa, Carlos Percudani, Jorge Moro, Daniel Rossini y Graciela Buono.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2024/09/21/feliz-dia-del-estudiante/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Antonio Aita, a 29 años de su fallecimiento</title>
		<link>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2024/09/18/antonio-aita-a-29-anos-de-su-fallecimiento/</link>
					<comments>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2024/09/18/antonio-aita-a-29-anos-de-su-fallecimiento/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Hector Iaconis]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 18 Sep 2024 19:58:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/?p=141720</guid>

					<description><![CDATA[Se cumple hoy el 29º aniversario del fallecimiento de Antonio Aita, figura destacada de la historia de 9 de Julio. Antonio Aita, había nacido en Nueve de Julio, el 12 de enero de 1911, hijo de Antonio Aita y Rosa Rosito. Aún era niño cuando, en diciembre de 1921, se integró al personal de “El [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Se cumple hoy el 29º aniversario del fallecimiento de Antonio Aita, figura destacada de la historia de 9 de Julio.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-141721" src="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/FotoJet-2.jpg" alt="" width="628" height="626" srcset="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/FotoJet-2.jpg 628w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/FotoJet-2-300x300.jpg 300w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/FotoJet-2-150x150.jpg 150w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/FotoJet-2-200x200.jpg 200w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/FotoJet-2-400x400.jpg 400w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/FotoJet-2-421x420.jpg 421w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/FotoJet-2-600x598.jpg 600w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/FotoJet-2-100x100.jpg 100w" sizes="auto, (max-width: 628px) 100vw, 628px" /></p>
<p>Antonio Aita, había nacido en Nueve de Julio, el 12 de enero de 1911, hijo de Antonio Aita y Rosa Rosito.<br />
Aún era niño cuando, en diciembre de 1921, se integró al personal de “El 9 de Julio”, medio de prensa que, con el devenir del tiempo, hubo de liderar por más de seis décadas.<br />
Estudió en la Escuela Sudamericana de Buenos Aires, donde obtuvo el título de periodista, el 1 de septiembre de 1930. Cinco años más tarde, adquiría la imprenta, junto a su hermano Alberto, y se convertía en administrador de “El 9 de Julio”.<br />
En 1943, se hizo cargo de la dirección, sucediendo al poeta y escritor Juan Farias. Desde entonces, le impuso al todavía periódico, un estilo propio&#8230; Un periodismo de infatigable lucha, donde se defendían los más elevados ideales del bien común.<br />
Participó en la fundación de varias instituciones locales, como el Club y Biblioteca “Agustín Álvarez”, la Liga Nuevejuliense de Fútbol y la Asociación de Bomberos Voluntarios. Además, integró el Círculo de Periodistas, junto con otros eminentes cronistas, que daría vida a varios encuentros culturales.<br />
En años difíciles para la libertad de expresión, con valor y templanza, no acalló su voz. Luchador constante, y auténtico defensor de los derechos de sus semejantes, no detuvo su infatigable dinamismo cotidiano.<br />
Entre abril de 1952 y abril de 1955, ocupó una banca de diputado en la legislatura provincial. Sus provechosas gestiones, hicieron posible la construcción de un acceso a 9 de Julio, del camino General Villegas-Mar del Plata, del edificio de la delegación Dudignac, del Banco de la Provincia de Buenos Aires, entre muchos otros emprendimientos.<br />
El 22 de diciembre de 1989, el H.C.D., le nombro “Ciudadano Ilustre de Nueve de Julio”, siendo el primero en ostentar ese honor.<br />
Antonio Aita falleció en Nueve de Julio, el 18 de septiembre de 1995.<br />
Tras su deceso, se le tributaron distintas honras a su memorias. En la actualidad, no sólo esta importante avenida lleva su nombre; también, una biblioteca popular, un salón de clases, un salón de actos, la sala de estudios del C.U.N., y una fundación cultural.</p>
<p><em>“En nuestra historia nuevejuliense, podemos hallar un paralelo entre la historia de Elpidio González y la trayectoria de Antonio Aita&#8230;<br />
Antonio también objetó de plano toda vez que se le ofreció la posibilidad de obtener una jubilación o retribución por haber desempeñado la función pública. A fuerza de una persistencia de parte de Jesús Abel Blanco, quien le insistía que debía cobrar su jubilación como legislador, percibió ese salario por unos pocos meses, antes de su fallecimiento<br />
Nunca percibió retribución por los servicios prestados a la comunidad. Más aún, con una entrega absoluta fue mentor de instituciones de bien público, fomentó la construcción de vivienda de manera cooperativa, fue un pilar del desarrollismo en 9 de Julio y dio impulso a obras que marcaron un jalón en la historia de 9 de Julio.<br />
Dedicado a la labor periodística, como copropietario de Diario “EL 9 DE JULIO”, desde su espacio, con su pluma combativa y su palabra señera, defendió los intereses de la comunidad contra el atropello de los poderosos que pretendieron silenciarlo. Rechazó amenazas y cohechos y, así como lo había hecho Elpidio González, vivió honradamente sin pretender amasar fortuna&#8230;<br />
Antonio donó su casa paterna a la comunidad de 9 de Julio. Merced a ese legado, tiene su sede la Sociedad de Fomento de Barrio Luján. En ese edificio también funciona la Biblioteca Popular y Asociación Cultural «Antonio Aita».<br />
Antonio Aita, así como Elpidio González honraron la función pública y el ejercicio legítimo de la política. El ejemplo de ambos, faro de luz que la historia devuelve a los tiempos actuales, debería orientar a quienes hoy ejercen, en los diferentes estratos, las funciones que le ha confiado el pueblo soberano.”(*)<br />
</em><br />
(*) Fragmento de la nota “<em>Elpidio González – Antonio Aita. Cuando la ética y la honradez son la primera elección</em>” publicada el 4 de junio de 2023 por Diario EL 9 DE JULIO.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2024/09/18/antonio-aita-a-29-anos-de-su-fallecimiento/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Hace 101 años se producía en 9 de Julio la primera recepción radial</title>
		<link>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2024/09/14/hace-101-anos-se-producia-en-9-de-julio-la-primera-recepcion-radial/</link>
					<comments>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2024/09/14/hace-101-anos-se-producia-en-9-de-julio-la-primera-recepcion-radial/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Hector Iaconis]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 15 Sep 2024 00:58:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Fotos con Historia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/?p=141713</guid>

					<description><![CDATA[El 14 de septiembre de 1923 tuvo lugar en 9 de Julio la primera recepción radial. Se trató de la transmición radiofónica de la denominada &#8220;Pelea del Siglo&#8221;. En Nueva York, en el estadio de Polo Grounds, el boxeador argentino Luis Ángel Firpo, conocido como “El toro salvaje de las pampas”, peleó con el campeón [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_141714" aria-describedby="caption-attachment-141714" style="width: 896px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-141714 size-full" src="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/firpo3.jpg" alt="" width="896" height="521" srcset="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/firpo3.jpg 896w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/firpo3-300x174.jpg 300w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/firpo3-768x447.jpg 768w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/firpo3-696x405.jpg 696w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/firpo3-722x420.jpg 722w, https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/firpo3-600x349.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 896px) 100vw, 896px" /><figcaption id="caption-attachment-141714" class="wp-caption-text">Público concentrado en la calle Libertad, frente al comercio de Richer, para escuchar la primera recepción radial que se realizó en 9 de Julio (Foto: Gentileza Gabriela Fasciolo).</figcaption></figure>
<p>El 14 de septiembre de 1923 tuvo lugar en 9 de Julio la primera recepción radial. Se trató de la transmición radiofónica de la denominada &#8220;Pelea del Siglo&#8221;.</p>
<p>En Nueva York, en el estadio de Polo Grounds, el boxeador argentino Luis Ángel Firpo, conocido como “El toro salvaje de las pampas”, peleó con el campeón mundial pesado Jack Dempsey . En esa pelea, Firpo cayó en nueve oportunidades -siete en el primer round- y Dempsey en dos ocasiones. Firpo lo sacó del ring con un derechazo por 18 segundos en el asalto de apertura. Finalmente, el boxeador estadounidense logró recuperarse y terminó la pelea con un nocaut en el segundo round.</p>
<p>Esta emblemática pelea marcaría un hito importante para la historia del boxeo en Argentina. Por ello, don Eugenio Richer, en su comercio de insumos para electricidad ubicado en la calle Libertad entre Bartolomé Mitre y La Rioja (contiguo al Teatro Rossini), en una procesa sin precentes, logró recepcionar la transmición radial de dicho encuentro boxístico.</p>
<p>Merced a la colocación de amplificadores en la vereda, muchos nuevejulienses que se agolparon en el lugar (como lo muestra la fotografía), lograron seguir el acontecimiento deportivo.</p>
<ul>
<li>Conocé la biografía de Eugenio Richer, tocando sobre la fotografía:</li>
</ul>
<figure id="attachment_141717" aria-describedby="caption-attachment-141717" style="width: 151px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.diarioel9dejulio.com.ar/noticia/152665"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-141717 size-full" src="https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/wp-content/uploads/2024/09/richer.jpg" alt="" width="151" height="199" /></a><figcaption id="caption-attachment-141717" class="wp-caption-text">Eugenio Richer, quien tuvo la iniciativa de realizar la primera recepción radial en 9 de Julio.</figcaption></figure>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.cronicasnuevejulienses.com.ar/2024/09/14/hace-101-anos-se-producia-en-9-de-julio-la-primera-recepcion-radial/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
